Guillermo Castillo | La pitahaya ya se encuentra disponible en mercados de Yucatán durante la temporada de verano.

El mes de julio no sólo trae consigo los días más intensos del verano, sino también la llegada de uno de los tesoros más esperados de la región: la pitahaya. Con sus llamativas cortezas en tonos rosas, amarillos y verdes, y su silueta parecida a un corazón multicolor, esta fruta exótica se ha convertido en la protagonista indiscutible de la temporada, deleitando los sentidos de los yucatecos que buscan mitigar las altas temperaturas con su inconfundible sabor.

Al cortarla, su pulpa —sea blanca o de un rojo vibrante— salpicada de diminutas semillas negras, promete una experiencia de frescura inmediata.

Más allá de su innegable atractivo culinario, esta fruta-manjar es una aliada excepcional para el organismo durante los meses de calor. De acuerdo con la nutrióloga Kenny Luna Magaña, los beneficios de la pitahaya la convierten en el alimento ideal para la temporada.

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"La pitahaya es una excelente fuente de agua y fibra. Es rica en vitamina C y tiene minerales como hierro, calcio y fósforo, por eso es ideal para dientes y huesos", detalló la especialista, derribando el mito de que lo sabroso no siempre es saludable.

A estas propiedades se suma una ventaja ideal para quienes cuidan su alimentación, pues su densidad calórica es sumamente baja. "Es una fruta con muy poquitas kilocalorías, al grado de que puedes comerte dos pitahayas y solo estás ingiriendo una porción de fruta", agrega Luna Magaña.

Esta combinación de alta hidratación y bajo aporte calórico la coloca en la cima de las recomendaciones nutricionales para hacer frente al desgaste físico provocado por el clima veraniego de la península.

Mercado de Chuburná ofrece pitahaya desde 60 pesos

La versatilidad de la pitahaya es otro de sus grandes atractivos, abriendo un abanico de posibilidades que va desde lo tradicional hasta lo contemporáneo. Los locales la disfrutan picada de forma simple, en refrescante agua de sabor, helada en paletas o en nutritivos smoothies. Sin embargo, los paladares más audaces han comenzado a incorporarla con éxito en la coctelería urbana, donde el "mojito de pitahaya" ya empieza a ganar terreno en las reuniones veraniegas.

En un recorrido por las inmediaciones del Mercado de Chuburná, se pudo constatar que el fruto es relativamente accesible para los bolsillos locales en este arranque de temporada. La variedad más común, aquella de piel rosa y pulpa blanca, se cotiza en 60 pesos el kilo, ofreciendo atractivas promociones de cuatro kilos por 200 pesos.

Por otro lado, las variedades más codiciadas, como la de pulpa roja intensa o la pitahaya amarilla con interior blanco, mantienen un precio uniforme de 100 pesos por kilogramo.

Los marchantes y clientes habituales del rumbo no ocultan su entusiasmo por la aparición del fruto en los huacales. "Esperamos todo el año para esto; en la casa no falta el agua de pitahaya bien fría a la hora de la comida, es lo único que de verdad nos quita la sed con este calorón", comentó María Xool, vecina de la zona, mientras escogía un par de piezas rosas.

Para otros, la fruta representa el antojo perfecto de la tarde, consumido de la manera más tradicional con abundante chile, sal y un toque de limón.

La temporada apenas comienza y promete mantener cautivos a los comensales durante julio y agosto. Con la economía familiar a favor y el respaldo de los expertos en salud, la pitahaya se consolida un año más no solo como un producto de temporada, sino también como una opción para mantenerse hidratado durante el verano.