Guillermo Castillo | Datos del INEGI reflejan el panorama laboral actual en Yucatán durante el primer trimestre de 2026.

Aunque Yucatán presume una de las tasas de desempleo más bajas del país, los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) muestran que detrás de las cifras positivas persiste una realidad menos alentadora en la que miles de personas sí tienen trabajo, pero en condiciones precarias, sin seguridad social o con ingresos insuficientes para cubrir lo más básico.

La radiografía aparece en tres reportes distintos difundidos por el INEGI durante mayo: la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del primer trimestre de 2026, los Indicadores Laborales para los Municipios de México y el Informe Nacional sobre Pobreza Laboral.

Según la ENOE, Yucatán registró una tasa de desocupación de apenas 1.5 por ciento entre enero y marzo de 2026, una de las más bajas del país, solo por encima de Oaxaca y Guerrero. Además, la entidad alcanzó una tasa de participación económica de 64.3 por ciento y una tasa de ocupación de 98.5 por ciento, colocándose entre los estados con mayor incorporación de personas al mercado laboral.

Informalidad laboral supera el promedio nacional

En números absolutos, el reporte señala que un millón 242 mil 392 yucatecos estuvieron ocupados durante el primer trimestre del año, mientras 19 mil 527 permanecieron desempleados.

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Sin embargo, el mismo estudio revela que 59.3 por ciento de la población ocupada trabaja en la informalidad, una cifra superior al promedio nacional de 54.8 por ciento reportado también por la ENOE. En otras palabras, más de la mitad de quienes laboran en Yucatán lo hacen sin prestaciones garantizadas, sin acceso a seguridad social o sin estabilidad laboral.

La encuesta también reportó que 37.9 por ciento de la población ocupada se encuentra en condiciones críticas de ocupación, indicador que incluye tanto a quienes trabajan demasiadas horas por ingresos muy bajos como a quienes laboran menos tiempo del que necesitan por falta de oportunidades.

A ello se suma que 6.3 por ciento de los trabajadores yucatecos se encuentra subocupado, es decir, con necesidad y disponibilidad de trabajar más horas para incrementar sus ingresos.

Mérida mantiene bajo desempleo, pero persisten salarios bajos

Mérida no está exenta de este fenómeno. Aunque la capital yucateca aparece entre las ciudades con menor desempleo del país —junto con Guadalajara, Oaxaca, La Paz y Querétaro— especialistas han advertido que en el sureste mexicano el bajo desempleo suele coexistir con salarios reducidos y alta informalidad.

Esa problemática aparece nuevamente en los Indicadores Laborales para los Municipios de México. El nuevo reporte, que por primera vez estima tasas laborales para los 2 mil 469 municipios del país mediante modelos estadísticos espaciales, insiste en que una parte importante del empleo en estados como Yucatán corresponde a población “laboralmente vulnerable”.

En Yucatán, donde abundan los micronegocios familiares, el comercio ambulante, el autoempleo y los servicios turísticos temporales, estas variables tienen un peso importante. El propio estudio advierte que existe una relación directa entre el crecimiento de pequeñas unidades económicas y el aumento de la informalidad laboral.

Aumenta pobreza laboral en Yucatán

Pero quizá el dato más preocupante para Yucatán aparece en el Informe sobre Pobreza Laboral del INEGI. Aunque a nivel nacional este indicador mostró mejoría durante el primer trimestre de 2026, en la entidad ocurrió lo contrario.

El reporte revela que la pobreza laboral —que mide a las personas cuyos ingresos no alcanzan para comprar la canasta alimentaria básica— aumentó 1.5 puntos porcentuales en Yucatán respecto al año anterior. En la comparación trimestral, el incremento fue todavía mayor: 2.4 puntos porcentuales entre finales de 2025 y el inicio de 2026.

Con ello, Yucatán se ubicó entre los estados con mayor deterioro en este indicador, solo detrás de Chiapas y Campeche.

El contraste resulta fuerte frente al escenario nacional. Mientras en México la pobreza laboral bajó de 33.9 a 30.7 por ciento en un año, impulsada por mejoras salariales y crecimiento del ingreso laboral real, en Yucatán más personas con empleo siguen sin poder cubrir siquiera la alimentación básica.