Especial | Especialistas del Cinvestav analizan el comportamiento del insecto conocido como pic en zonas habitacionales de Yucatán.

Con la llegada de la temporada de calor y sequía en Yucatán, los avistamientos del llamado pic o chinche besucona (Triatoma dimidiata) se han incrementado de forma exponencial, particularmente en fraccionamientos nuevos ubicados en la periferia de la ciudad y en viviendas colindantes con monte o lotes baldíos.

De acuerdo con reportes ciudadanos, la presencia de estos insectos ha sido más frecuente en zonas como Las Américas y Ciudad Caucel, donde el crecimiento urbano ha avanzado sobre áreas de vegetación secundaria.

El investigador del Cinvestav Mérida, Carlos Ibarra Cerdeña, explicó que estos insectos suelen desplazarse en esta época en busca de alimento o reproducción, lo que eleva el riesgo de contacto con humanos.

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Riesgo de contacto con el pic en zonas urbanas de Mérida

"El ‘pic’ vive de manera natural en selvas y vegetación secundaria, pero al construirse fraccionamientos sobre estos espacios, las viviendas se vuelven parte de su hábitat y fuente de alimentación", señaló.

Por ello, dijo, las zonas de expansión urbana al norte y poniente de Mérida concentran una mayor presencia del insecto.

Aunque no se trata de una especie domesticada -es decir, no forma colonias permanentes dentro de las casas- sí puede ingresar de manera estacional a los patios y viviendas, donde se alimenta de sangre humana o de animales domésticos, lo que abre la puerta a la transmisión del parásito.

El especialista detalló que, a diferencia de otros vectores como los mosquitos, la transmisión del Chagas no ocurre por la picadura en sí, sino cuando el insecto defeca sobre la piel mientras se alimenta. Al rascarse, la persona puede facilitar la entrada del parásito al organismo.

Mecanismo de transmisión y síntomas de la enfermedad de Chagas

La enfermedad de Chagas es considerada cursiva "silenciosa" y desatendida. En su fase inicial puede presentar síntomas leves como fiebre, pero con los años puede derivar en complicaciones graves, principalmente cardíacas, incluso décadas después de la infección.

De acuerdo con el Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud, al 28 de abril, Yucatán se ubica en el quinto lugar nacional en infecciones por tripanosomiasis americana en su fase crónica, con 10 casos confirmados, dos de ellos registrados en la última semana. En el mismo periodo del año pasado se contabilizaban 14 casos.

Estadísticas de la Secretaría de Salud y políticas públicas

Ibarra Cerdeña señaló que en Yucatán hacen falta políticas públicas enfocadas en la prevención y concientización sobre este riesgo. "No es una enfermedad prioritaria para los gobiernos, y eso deja a muchas personas sin diagnóstico ni tratamiento oportuno", lamentó.

Actualmente, entre el 30 y el 50 por ciento de los insectos analizados en la región portan el parásito, lo que refuerza la necesidad de vigilancia y educación comunitaria, especialmente en zonas donde el crecimiento urbano invade hábitats naturales.