Juan Manuel Contreras | Montejo 495, Casa Museo ofrece a los visitantes una mirada íntima a la historia y la vida cotidiana de principios del siglo XX en Mérida.

Desde 2021, Montejo 495, Casa Museo abrió sus puertas en Paseo de Montejo para transformar una residencia centenaria en un espacio de diálogo entre el pasado y el presente. Este antiguo palacete, parte del conjunto conocido como las Casas Gemelas, ha dejado de ser un misterio para convertirse en un museo donde se puede conocer la historia y la vida cotidiana de la élite yucateca de principios del siglo XX.

Las hermanas Maruja y Cristina Barbachano Herrero, herederas de la segunda familia propietaria del inmueble, compartieron: “siempre pensamos que esta casa tenía que ser algo más que nuestra casa familiar. Queríamos que la gente viniera a entender cómo era vivir en esta Mérida en pleno auge del henequén”.

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La residencia fue ocupada por los Cámara Zavala hasta mediados del siglo XX y, desde 1964, por los Barbachano Herrero. Nunca fue intervenida para modernizar su estilo o interiores. “Nos negamos a hacer ‘mejoras’. Esto no es una casa de época artificial; aquí seguimos caminando por los mismos pasillos que nuestros padres y abuelos”, destacó Cristina.

Historia y arquitectura de las Casas Gemelas en Paseo de Montejo

El historiador William Dzul recordó la importancia cultural de Montejo 495: “este edificio encapsula un momento de transición histórica: del auge del henequén al despegue de la economía turística. Es un testimonio arquitectónico que permite leer las transformaciones de nuestra región a través de sus espacios”.

Montejo 495 | Lounge segundo piso. Los espacios de la emblemática residencia en Paseo de Montejo conservan su arquitectura y detalles originales, convirtiéndose en un testimonio vivo del auge del henequén.

Dzul también aclaró una confusión recurrente: “aunque se les llame Casas Gemelas, ambas construcciones fueron diseñadas simultáneamente por el arquitecto francés Gustave Umbdenstock, con diferencias claras en distribución y detalles, pero bajo una misma visión estética”.

Para las hermanas Barbachano, abrir su hogar fue una decisión personal. Después de la muerte de nuestra madre en 2020, supimos que teníamos que compartir esta casa. Ella siempre decía que este lugar debía hablar por sí mismo”, relató Maruja Barbachano.

Cristina agregó: “quizá para muchos es una casa grande, pero para nosotros fue hogar. Aquí crecimos, corrimos por los pasillos y vivimos como cualquier familia, con risas, silencios y celebraciones”.

Montejo 495: La historia de las Casas Gemelas en Paseo de Montejo
Montejo 495. Gran Hall. El proyecto cultural busca preservar el patrimonio yucateco y servir como un puente generacional a través de su riqueza histórica y arquitectónica en las Casas Gemelas.

El museo conserva elementos originales que, para Dzul, son piezas clave de interpretación histórica. “Montejo 495 fue pionero en Yucatán en contar con instalaciones modernas para su época como plomería, electricidad y telefonía interna sin cables visibles. Eso fue una vanguardia tecnológica en su momento”, explicó.

Vanguardia tecnológica y oferta cultural en Mérida

El recorrido por la casa ofrece una experiencia que consta de 3 habitaciones principales, salones amplios, grandes ventanales que dejan entrar la luz y objetos que han permanecido intactos por generaciones. A través de visitas guiadas en español, inglés, francés, alemán, italiano y maya, el museo busca acercar este patrimonio a diversas audiencias.

Montejo 495: La historia de las Casas Gemelas en Paseo de Montejo
Montejo 495 | Recámara Maruja Herrero. El interior de Montejo 495, Casa Museo, preserva el mobiliario y estilo original de principios del siglo XX.

La señora Maruja celebró que la respuesta del público ha superado expectativas: “ver a estudiantes y familias fascinarse con algo que para nosotros es cotidiano, es maravilloso. Queremos que Montejo 495 sea un puente entre generaciones”.

Las tarifas son de 250 pesos entrada general, 150 para nacionales, y 50 para estudiantes, maestros y adultos mayores. Los niños menores de 3 años entran gratis.