Guillermo Castillo | La tradición de consumir pescados y mariscos durante el calendario litúrgico impulsa la actividad económica en los principales centros de abasto tradicional de Yucatán.

El calendario litúrgico de la religión católica señala el arranque de la Cuaresma, un periodo de 40 días en el que millones de fieles evitan el consumo de carne roja, sobre todo los viernes y el Miércoles de Ceniza. Esta tradición suele generar expectativas favorables entre algunos comerciantes, quienes señalan que prevén un aumento de hasta 30 % en sus ventas respecto a un periodo habitual, debido al efecto directo que la práctica religiosa tiene sobre la compra de pescados y mariscos en la entidad.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), México registra incrementos estacionales en el precio y la demanda de productos del mar durante marzo y abril, meses que suelen coincidir con la Cuaresma.

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Panorama del consumo de productos del mar en México

Registros de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca refieren que el consumo per cápita anual de pescados y mariscos en México se ubica entre 12 y 13 kilogramos. No obstante, en este periodo religioso puede concentrarse hasta el 30 % de las ventas anuales del sector en determinadas zonas del país.

En el Mercado Lucas de Gálvez, uno de los principales centros de abasto tradicional de Mérida, los expendedores reportan un repunte en la afluencia de clientes previo al Miércoles de Ceniza.

Josué Acosta Caamal, representante de los comerciantes de productos marinos, indicó que durante los primeros días de febrero se ha observado mayor movimiento que en el mismo lapso de 2025, aunque todavía no se cuenta con cifras definitivas.

Reporte de ventas en el Mercado Lucas de Gálvez

“Es una temporada que nos permite recuperarnos después de los gastos de diciembre y enero”, expresó. Los propios vendedores estiman que los ingresos podrían elevarse alrededor de 30 %.

Guillermo Castillo | Los comerciantes del Mercado Lucas de Gálvez en Mérida reportan un incremento en la afluencia de clientes y expectativas positivas ante el inicio de la temporada de Cuaresma.

Durante un recorrido realizado por 24 HORAS Yucatán en este mercado de la capital yucateca se identificaron los siguientes precios: camarón, de 200 a 250 pesos por kilogramo; pulpo fresco, 220 pesos; filete de pescado, 150 pesos; cazón, 100 pesos; tilapia, 130 pesos; salmón, 350 pesos, y atún, 270 pesos.

Según los locatarios consultados, estos costos se mantienen en niveles similares a los registrados el año anterior, aunque pueden variar dependiendo del tamaño de las piezas y de la disponibilidad del producto.

Inflación y estacionalidad en el sector pesquero

El comportamiento de precios durante la Cuaresma no es aislado. El Índice Nacional de Precios al Consumidor del Inegi ha documentado en años anteriores aumentos temporales en productos como pescado fresco, camarón y filetes, asociados al incremento de la demanda.

Especialistas en economía alimentaria señalan que factores como el costo del combustible para embarcaciones, las vedas —como la del mero en el Golfo de México— y las condiciones climáticas influyen tanto como la temporada religiosa.

En Yucatán, la pesca es una actividad relevante para la economía costera. Datos federales ubican al estado entre los principales productores de pulpo a nivel nacional, un producto con fuerte presencia en la dieta regional y en la oferta de Cuaresma.

Tradición y mesa familiar en los hogares yucatecos

Para consumidores como María Elena Pech, vecina de la colonia Chichén Itzá, la compra anual en el mercado es parte de una práctica familiar arraigada. “Siempre preparo empanadas de cazón el Miércoles de Ceniza”, comenta.

Guillermo Castillo | El sector comercial de productos marinos en la entidad se prepara para atender el aumento estacional en la demanda generado por las prácticas religiosas y gastronómicas de la población.

Otros compradores, como Ricardo Uc, señalan que acuden temprano para garantizar frescura y mejores opciones. La percepción general entre los clientes entrevistados es que los precios no han registrado incrementos abruptos frente al año pasado, aunque reconocen que el gasto total puede elevarse al comprar mayores volúmenes para reuniones familiares.

En un país donde más del 70% de la población se identifica como católica, según el Inegi, la Cuaresma tiene un impacto significativo en los patrones de consumo. Aunque el pescado no sustituye completamente a la carne roja en la dieta promedio anual, sí concentra picos de compra en estas semanas.

Expectativas comerciales para el cierre de la temporada 2026

Para los comerciantes del Mercado Lucas de Gálvez, la Cuaresma representa uno de los momentos más importantes del calendario comercial. Aunque aún no existen cifras oficiales que cuantifiquen el repunte de 2026, los locatarios anticipan semanas de alta demanda.

Entre prácticas religiosas, tradiciones gastronómicas y dinámicas económicas, la temporada marca la transición de la fiesta a la reflexión, pero también confirma cómo el calendario litúrgico sigue influyendo en los hábitos de consumo y en la economía local.