Australia impondrá una edad mínima de 14 a 16 años para usar redes sociales. El primer ministro Albanese busca proteger a los menores del daño social.
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El director ejecutivo de Instagram, Adam Mosseri, rechazó la noción de una “adicción clínica” a las redes sociales y habló en cambio de “uso problemático”, durante un juicio contra Meta y Google que busca determinar si las plataformas fueron diseñadas deliberadamente para generar dependencia en niños.

Meta, empresa matriz de Instagram y Facebook, y YouTube, propiedad de Google, enfrentan acusaciones por presuntamente priorizar la captación de la atención de los usuarios para beneficio empresarial. El fallo podría sentar jurisprudencia para decenas de procesos legales similares.

El concepto de adicción, clave en el juicio

Durante su testimonio, Mosseri explicó que es necesario diferenciar entre adicción clínica y hábitos intensivos de consumo digital. Incluso comparó el uso excesivo de redes con ver una serie durante horas, señalando que no se trata del mismo fenómeno.

El caso se centra en la denuncia de Kaley G. M., una joven de 20 años que afirma haber sufrido daños mentales graves tras comenzar a usar plataformas digitales desde temprana edad.

Seguridad de menores y próximos testimonios

Mosseri también negó que Meta anteponga sus ganancias a la seguridad de los usuarios, asegurando que proteger a los menores también beneficia al negocio a largo plazo.

Se prevé que Mark Zuckerberg comparezca el 18 de febrero, seguido por Neil Mohan, director de YouTube, el día 19.

AFP