Con la entrega de las primeras 64 viviendas del programa Vivienda para el Bienestar, autoridades federales, estatales y municipales avanzaron en la estrategia que busca atender el rezago habitacional y beneficiar a más de 70 mil familias en Yucatán a lo largo del sexenio.
El arranque del programa se realizó en el fraccionamiento San Marcos Sustentable, al sur de Mérida, con la participación del gobernador del estado, Joaquín Díaz Mena; la titular de la Sedatu, Edna Vega Rangel; el director general del Infonavit, Octavio Romero Oropeza; y la alcaldesa de Mérida, Cecilia Patrón Laviada. El evento fue enlazado a la conferencia matutina de la Presidencia de la República.
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Durante su intervención, el gobernador Joaquín Díaz Mena precisó que este programa está dirigido a familias que perciben de uno a dos salarios mínimos y a personas que, aun contando con un crédito autorizado, no encontraban viviendas accesibles dentro del mercado formal.
“La desigualdad en el acceso a la vivienda hoy empieza a corregirse en Yucatán. El desarrollo no puede ser un privilegio, debe ser un derecho”, sentenció.
Meta ampliada a 70 mil hogares en todo el estado
El mandatario estatal recordó que, gracias a la coordinación entre los gobiernos federal y estatal, la meta inicial de 20 mil viviendas para el sexenio se amplió a 70 mil hogares en toda la entidad, las cuales se construirán a través del Infonavit y la Conavi.
Por su parte, la secretaria de la Sedatu, Edna Vega Rangel, precisó que en Yucatán se edificarán 10 mil viviendas por medio de la Conavi y 60 mil con el Infonavit.

Detalló que actualmente hay 37 mil 307 viviendas en obra, lo que representa un avance del 53.3 por ciento, con una inversión estimada de 42 mil millones de pesos, que beneficiará a más de 252 mil personas y generará 210 mil empleos directos y 315 mil indirectos.
Viviendas dignas de 60 m² y precio promedio de 600 mil pesos
El director general del Infonavit, Octavio Romero Oropeza, aseguró que el programa prioriza la construcción de viviendas dignas, con una superficie mínima de 60 metros cuadrados, dos recámaras, servicios completos y ubicadas en zonas con acceso a escuelas, hospitales y transporte.
Indicó que el precio promedio será de 600 mil pesos, acorde al monto de crédito de quienes ganan entre uno y dos salarios mínimos, facilitando el acceso a vivienda dentro de zonas urbanas consolidadas.
Explicó que, gracias a convenios entre la Federación, el estado y los municipios —que incluyen la donación de suelo y la eliminación de impuestos y derechos—, fue posible reducir el costo de viviendas cuyo valor comercial podría duplicar ese monto.
Además, añadió, el Infonavit ahora financia directamente a los desarrolladores, eliminando costos financieros adicionales.

Respuesta del sector y testimonios de familias beneficiarias
Romero Oropeza destacó la respuesta del sector inmobiliario yucateco, que superó ampliamente las metas iniciales del programa.
“Llegamos con una meta de 12 mil viviendas y nos presentaron más de 30 mil proyectos, que hoy se han convertido en una meta de 60 mil viviendas para el estado”, dijo, al tiempo que reconoció el avance de obras en municipios como Mérida, Kanasín, Umán, Ticul, Progreso, Valladolid y Tizimín.
Más allá de las cifras, el impacto del programa se refleja en historias como la de María Fernanda Uc, madre de dos hijos y trabajadora de una escuela, quien compartió que durante años rentó sin posibilidad de adquirir una casa propia.
“Pensé que nunca iba a tener una vivienda, porque el crédito no me alcanzaba. Hoy ya tengo mi casa y la seguridad de que es para mis hijos”, expresó.
En tanto, José Luis Canché, joven derechohabiente del Infonavit, compartió que este programa le permitió acceder a una vivienda a una edad temprana.

“Con mi salario no me alcanzaba para nada dentro de Mérida. Ahora tengo un hogar cerca de mi trabajo y de la escuela de mis hijos. Es un cambio total”, dijo.
Durante el evento también se informó que, además de la entrega de viviendas, 25 familias recibieron soluciones a créditos impagables y 20 más obtuvieron la liberación de escrituras, acciones que forman parte de una política integral de justicia social.
Las autoridades coincidieron en que el programa Vivienda para el Bienestar no se limitará a Mérida, sino que llegará a municipios del interior del estado y comunidades costeras, con el objetivo de garantizar que el acceso a una vivienda digna sea una realidad para más familias yucatecas.

