En el marco de la conmemoración de los 110 años del Primer Congreso Feminista de Yucatán, la defensora de los derechos de las mujeres, Nancy Walker, advirtió que la persistencia de la violencia feminicida evidencia pendientes estructurales en materia de prevención, atención y protección.
La activista recordó que el año pasado se registraron cuatro feminicidios en un solo mes, situación que, señaló, vuelve a enlutar espacios de memoria y reflexión histórica.
Demandas históricas que siguen vigentes
Walker subrayó que muchas de las exigencias planteadas desde el Primer Congreso Feminista continúan siendo actuales, especialmente la demanda de que las mujeres dejen de ser consideradas propiedad de sus parejas.
“Desde ese congreso ya se apelaba a dejar de ser propiedad privada; hoy seguimos tristemente apelando a esa reflexión”, expresó.
Riesgos persistentes y falta de prevención
Si bien reconoció avances en distintos ámbitos, la defensora señaló que persisten condiciones de riesgo, sobre todo cuando existe dependencia económica o emocional. En este sentido, enfatizó la importancia de fortalecer la autonomía de las mujeres en espacios como la economía y la política.
También consideró que existen retrocesos en políticas públicas, particularmente en programas de prevención de la violencia, al recordar que anteriormente se contaba con centros especializados en el interior del estado para atención jurídica y psicológica.
Relación con autoridades y exigencia ciudadana
Walker explicó que su labor se realiza desde la sociedad civil, aunque participa en algunos consejos consultivos, los cuales dijo no deben servir para validar acciones inconclusas.
Finalmente, llamó a mantener la atención en problemáticas estructurales como los embarazos en niñas y adolescentes, y reiteró que la prevención debe fortalecerse en la vida cotidiana para garantizar condiciones reales de seguridad y derechos para las mujeres.
Quadratin

