En el marco del 110 aniversario del Primer Congreso Feminista, la alcaldesa de Mérida, Cecilia Patrón Laviada, encabezó una sesión solemne en el auditorio del centro cultural Olimpo, desde donde hizo un llamado a “seguir caminando juntas” y a sembrar acciones que contribuyan a una mejor sociedad a favor de las mujeres.
Ante un público conformado principalmente por mujeres, la presidenta municipal destacó que la lucha por los derechos femeninos es resultado del camino abierto por generaciones anteriores, pero subrayó que el compromiso actual va más allá de la conmemoración.
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“Antes de nosotras otras ya caminaron. Hoy nos toca no solo reconocer a quienes trabajaron por los derechos de las mujeres, sino también a quienes ahora recorren las calles y escuchan a las mujeres todos los días para conocer los obstáculos que aún se enfrentan solo por el hecho de ser mujeres”, expresó.
Acciones institucionales a favor de las mujeres
Patrón Laviada resaltó que tanto el Cabildo como su administración municipal están integrados mayoritariamente por mujeres, a quienes reconoció por ser las primeras en alzar la mano cuando se trata de ayudar y mejorar la ciudad.

En ese contexto, anunció acciones concretas en favor de este sector, entre ellas la creación del primer refugio para mujeres en situación de calle en Mérida, así como la asignación de una parte importante del presupuesto municipal al apoyo y desarrollo de las mujeres.
Asimismo, recordó que ya se encuentra abierta la convocatoria para que la ciudad cuente, por primera vez, con una mujer cronista, con el objetivo de narrar la historia de Mérida desde la mirada y experiencia de las mujeres.

Reflexión histórica y retos pendientes
Durante la sesión, la oradora huésped, la gestora cultural Liliana Hernández Santibáñez, señaló la necesidad de construir una memoria más completa sobre el Primer Congreso Feminista, al advertir que, pese al paso de 110 años, aún existen puertas que muchas mujeres no pueden cruzar.
Indicó que estas limitaciones se presentan principalmente por razones económicas, de clase social o por la falta de libertad sobre su propio cuerpo, lo que evidencia deudas históricas de exclusión que persisten en la actualidad.
“El Primer Congreso Feminista fue un espacio para irrumpir y reconocer la inteligencia pública colectiva de más de 600 mujeres, pero no debe quedarse solo en una conmemoración”, sentenció.

Violencias persistentes y construcción de futuro
Hernández Santibáñez advirtió que, si bien ha habido avances, también se han heredado problemáticas como la violencia de género, la criminalización del aborto y la persistencia de los feminicidios, frente a las cuales, dijo, no se puede ser omiso.
Finalmente, llamó a seguir ocupando los espacios que históricamente se han negado a las mujeres y a “seguir poniendo las piedras” para que las nuevas generaciones construyan la vida y el futuro que merecen.

