Rumbo al Mundial de Futbol 2026, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, realizó un recorrido por las obras del Estadio Azteca, cuya renovación deberá concluir antes del 28 de marzo, fecha previa al encuentro entre México y Portugal.

En el coloso de Santa Úrsula, la mandataria capitalina participó en la reunión del tercer Comité de la Ciudad de México para la Copa Mundial de la FIFA, integrado por funcionarios federales y locales, además de representantes del sector privado, con el propósito de reforzar la coordinación interinstitucional y dar seguimiento a los preparativos.

En materia de seguridad, la jefa de Gobierno sostuvo que se está garantizando un Mundial más seguro, un Mundial que cumple con todas las expectativas que tienen los aficionados nacionales e internacionales y que, además, cumple con lo esencial en protección civil y seguridad, para consolidar un gran escenario.

Durante su intervención, Brugada Molina afirmó que la capital del país se encuentra lista para recibir la justa mundialista, al fungir como sede inaugural por tercera ocasión, con una planeación enfocada en operación, logística y experiencia para las y los aficionados.

Seguridad y obras rumbo a 2026

Asimismo, informó que desde su administración se ejecutan 850 obras del Gobierno central para la recepción del Mundial, cifra que asciende a mil 50 obras al incorporar los trabajos de las alcaldías, lo que fortalece infraestructura, movilidad y servicios urbanos.

En ese sentido, añadió: “Queremos vivir un Mundial sin homofobia, sin racismo, ni clasismo, ni xenofobia; sin machismo, sin discriminación”, al subrayar un enfoque de inclusión y convivencia durante el evento.

Coordinación y legado del Estadio Azteca

Por su parte, el director general adjunto del inmueble, Félix Aguirre, afirmó que la renovación del Estadio Azteca representa un ejemplo del trabajo coordinado entre el Gobierno de la ciudad, la FIFA y el Gobierno federal.

Señaló que la inversión histórica y el esfuerzo conjunto permitirán entregar no solo un recinto de clase mundial para el torneo, sino también una infraestructura duradera.

De esta manera, explicó que el proyecto dejará un patrimonio para la Ciudad de México y para las próximas generaciones, con beneficios que trascienden la realización del Mundial.