Los zoológicos de Mérida, Animaya y el Centenario, se preparan para una nueva etapa enfocada en el intercambio de ejemplares con otros parques del país, durante este 2026, así como en el mantenimiento y la mejora gradual de sus espacios, con el objetivo de fortalecer su atractivo y garantizar el bienestar animal.
Felipe Pacheco Sansores, subdirector de Servicios Generales del Ayuntamiento de Mérida, explicó que el intercambio de animales es una estrategia clave para ambos zoológicos, la cual se realiza en coordinación con otros parques afiliados a la Asociación de Zoológicos a nivel nacional.
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Esta red, detalló, permite una comunicación constante para conocer los excedentes de fauna en cada recinto y, con base en ello, concretar intercambios responsables.
“Este tema de intercambio de animales es muy importante. Como pertenecemos a la Asociación de Zoológicos a nivel nacional, estamos en constante comunicación con otros zoológicos para ver qué excedente tienen ellos en su fauna y lo puedan compartir con nosotros”, señaló el funcionario.

Evaluación previa y bienestar animal
De acuerdo con Pacheco Sansores, estos procesos no se realizan de manera improvisada. Antes de cualquier intercambio, se evalúa que los ejemplares estén sanos y en buenas condiciones, priorizando siempre su bienestar. “No es cambiar por cambiar”, aclaró.
Esta política busca asegurar que los movimientos de fauna cumplan con criterios técnicos y éticos, alineados con los estándares establecidos por los organismos que regulan la operación de zoológicos en el país.
Proyectos específicos y especies consideradas
Uno de los proyectos más concretos para 2026 es la incorporación de un puma al felinario, un ejemplar que actualmente hace falta en la colección del zoológico. Para ello, el Ayuntamiento ya ha iniciado conversaciones con zoológicos de otras entidades del país.
“Hemos platicado con el zoológico de Tuxtla, en Chiapas, y con el zoológico de Tamaulipas. Estamos en conversaciones para ver ese posible intercambio”, detalló.

En contraparte, Mérida cuenta actualmente con un excedente de saraguatos, conocidos como monos aulladores, en el parque Animaya, lo que abre la posibilidad de ofrecer estos ejemplares dentro de los esquemas de intercambio con otros zoológicos que los requieran.
“Tenemos ya suficientes ejemplares y por ahí podemos tal vez hacer un intercambio”, reiteró.
Criterios presupuestales y mantenimiento de parques
El subdirector de Servicios Generales precisó que esta política responde también a criterios de eficiencia presupuestal, ya que la compra directa de animales suele implicar costos muy elevados. Como ejemplo, mencionó que especies como la jirafa pueden superar los dos millones de pesos por ejemplar.

Además de los intercambios, los planes para 2026 incluyen la continuidad del mantenimiento de los parques y mejoras paulatinas en su infraestructura, con el propósito de mantenerlos en óptimas condiciones y hacerlos cada vez más atractivos para las familias que los visitan.
Estos proyectos, adelantó Pacheco Sansores, serán presentados en su momento por la alcaldesa y contemplan acciones para ambos zoológicos. “Lo que queremos es seguir manteniendo los parques en óptimas condiciones, pero ir gradualmente mejorando, haciéndolos más atractivos”, concluyó.

