Foto: cuartoscuro.com
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Infecciones y enfermedades de transmisión sexual presentaron un alza durante 2025, según reportes de Salud, lo que evidencia un rezago en las políticas públicas de prevención, pese a que el Plan Estatal de Desarrollo marca como directriz fomentar la atención integral de la salud sexual.

De acuerdo con el Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud federal, la sífilis adquirida en Yucatán pasó de 321 casos en 2024 a 431 en 2025, mientras que el VIH aumentó de 533 a 562 casos en el mismo periodo.

A estos repuntes se suman incrementos en infecciones como herpes genital, que pasó de 62 casos en 2024 a 71 en 2025; candidiasis urogenital, de 1,539 a 1,690 casos; y vulvovaginitis, de 11,901 a 13,747 casos.

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Rezago en políticas de prevención

El incremento de enfermedades de transmisión sexual (ETS) al cierre de la semana epidemiológica 52 de 2025 evidencia un rezago en las políticas públicas de prevención y la ausencia de campañas integrales que aborden más allá del VIH, advirtió Gerardo Cabrera Reséndiz, presidente del Colectivo S3D.

Cabrera Reséndiz, quien junto con su colectivo realiza pruebas rápidas de ETS, señaló en entrevista con 24 HORAS Yucatán que esta situación se arrastra desde años anteriores, con un incremento sostenido de casos de VIH y sífilis en la población.

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Prevención centrada solo en VIH

El activista consideró que el fenómeno es multifactorial, pero apuntó directamente a la falta de campañas de prevención combinadas. Explicó que las estrategias gubernamentales actuales se centran en el tratamiento como prevención, particularmente en el uso de la Profilaxis Preexposición (PrEP) y la Postexposición (PEP), las cuales protegen únicamente contra el VIH.

“Hoy por hoy el gobierno ha centrado las campañas de prevención en el tratamiento, pero eso deja al descubierto el tema de las otras infecciones de transmisión sexual”, aclaró. En ese sentido, insistió en que la prevención debe incluir el uso del condón interno y externo, lubricantes a base de agua y, sobre todo, la comunicación entre las parejas.

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Estigma y baja percepción de riesgo

Cabrera Reséndiz también alertó sobre la baja percepción de riesgo en la población, factor que contribuye a la propagación de estas enfermedades. Seguimos viendo al VIH y a otras ETS como enfermedades de la otredad, como si fueran de ‘los otros’ y no de nosotros. Pensamos que no nos va a dar porque no somos como quienes creemos que se infectan”, explicó.

Añadió que esta visión se relaciona con el estigma y los tabúes que históricamente rodean la sexualidad. “Como son temas que se consideran sucios, mejor se ocultan, y eso impide la prevención y la detección temprana”, lamentó.

Responsabilidad compartida y educación sexual

Sobre la atención a esta problemática, el presidente del Colectivo S3D consideró indispensable una sinergia entre gobierno y sociedad civil. “Tiene que ser una respuesta donde estemos involucrados todos: gobierno, organizaciones civiles, iniciativa privada, iglesias, escuelas y las familias”, aseguró.

No obstante, señaló una falla estructural a nivel nacional. “Hay una política pública donde el VIH y las ETS se han dejado en segundo término. Lo poco que se hace es insuficiente”, sostuvo, al tiempo que llamó al gobierno de Yucatán a asumir un papel más activo y coordinado con las organizaciones locales. “Hay un rezago claro”, precisó.

El activista subrayó que el VIH y las ETS pueden afectar a cualquier persona con prácticas de riesgo y reiteró que la educación integral en sexualidad y el respeto a los derechos sexuales y reproductivos deben ser ejes centrales de cualquier estrategia de prevención.

Tenemos que hablar desde edades tempranas sobre sexualidad, VIH e infecciones de transmisión sexual, pero también atender factores como la violencia de género, que atraviesa todas estas problemáticas”, señaló.

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Directrices del Plan Estatal de Desarrollo

Como parte del Plan Estatal de Desarrollo del Gobierno del Estado, en la directriz de salud para una vida plena, se establece coordinar campañas con enfoque de cambio social y de comportamiento para prevenir las principales enfermedades de la población yucateca, especialmente en grupos en situación de vulnerabilidad.

Asimismo, se plantea fomentar la atención integral de la salud sexual y reproductiva, promoviendo la planificación familiar, la prevención del embarazo adolescente, la atención materna y neonatal, la detección de enfermedades y la erradicación de la violencia obstétrica, particularmente en zonas vulnerables.