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Cuando una mujer gana la batalla contra el cáncer, no basta con decir que ya superó la enfermedad. Cada vez que se ve al espejo, la ausencia de una mama le recuerda lo que vivió, por lo que la reconstrucción del seno le devuelve la vida y su salud mental, aseguró Cinthya Hernández Faugier, directora de Motiva México y fundadora del movimiento Reconstruir Es Volver a Vivir.

Dijo que la reconstrucción mamaria es un procedimiento que representa el cierre emocional y físico del proceso contra el cáncer, pero su costo puede alcanzar hasta 500 mil pesos, una cifra que la mayoría de las pacientes no puede cubrir.

Iniciativa para mujeres sobrevivientes

El movimiento Reconstruir Es Volver a Vivir impulsa cirugías reconstructivas gratuitas para mujeres que han vencido el cáncer de mama. Hernández Faugier indicó que en México menos del 7% de las sobrevivientes acceden a una reconstrucción, mientras que en Europa lo hace el 80%.

No tenemos estadísticas locales, pero en Yucatán seguramente el porcentaje es igual o menor”, señaló.

A través de una red de cirujanos plásticos certificados por la Asociación Mexicana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva, y con apoyo de fundaciones, Motiva dona implantes mamarios y organiza eventos para cubrir costos quirúrgicos, hospitalización, medicamentos e insumos. Nuestro objetivo es que no les cueste un solo peso a estas mujeres, aclaró.

Más allá de lo físico: reconstruir autoestima y comunidad

Hernández, quien también es sobreviviente de cáncer, explicó que la fundación no solo busca apoyar económicamente, sino también reconstruir la autoestima y crear comunidad entre pacientes. “Reconstruir Es Volver a Vivir también es un espacio donde las mujeres se abrazan entre ellas. Nadie entiende mejor a una paciente que otra que ya lo vivió”, aseguró.

Además, destacó la importancia de la detección oportuna del cáncer, ya que un diagnóstico temprano permite incluso realizar una reconstrucción inmediata durante la cirugía de extirpación. Sin embargo, advirtió que persisten malos diagnósticos que retrasan el tratamiento y agravan la enfermedad.

Obstáculos y retos en Yucatán

Hernández Faugier, quien reside en Mérida, reconoció que Yucatán enfrenta mayores retos para conseguir apoyos destinados a las pacientes. Aquí hay mucha vulnerabilidad y muy pocas posibilidades de reconstrucción. En Mérida no hay ninguna organización enfocada en cirugías reconstructivas, lamentó.

De acuerdo con la entrevistada, este año han logrado operar a 13 mujeres en Yucatán, aunque la cifra podría ser mayor si hubiera más recursos y participación social. Hace un tiempo tuvimos todo listo para intervenir a 100 pacientes —hospital, cirujanos, implantes— pero no logramos hacerlo porque no hubo suficientes registros ni apoyos. Solo se operaron cuatro mujeres, relató.

Transparencia y llamado a la solidaridad

Para transparentar el uso de los recursos, la fundación publicará en su página web el listado de pacientes y los donativos recibidos. Cada peso será rastreable; el dinero no se entrega a las mujeres, sino que se paga directamente a hospitales y proveedores”, explicó.

Finalmente, Hernández Faugier hizo un llamado a las empresas y a la sociedad civil: “Nos encantaría que cada empresa adoptara a una paciente, que dijera: ‘yo pago su cirugía o sus medicamentos’. Todos tenemos una mujer cerca, mamá, hija, hermana; y todos estamos expuestos a esta enfermedad. Si sumamos esfuerzos, podemos transformar vidas”, concluyó.