La exploración urbana en China se ha convertido en un fenómeno creciente, impulsado por la crisis inmobiliaria que atraviesa el país desde hace varios años.
En ciudades de rápido crecimiento como Qingdao, los rascacielos vacíos, escuelas abandonadas y cines olvidados se han convertido en el escenario perfecto para fotógrafos, influencers y aficionados al “urbex” —una práctica que consiste en explorar espacios deshabitados y deteriorados—.

Xu Pengcheng, el explorador de escuelas destartaladas
Uno de los protagonistas más conocidos de esta tendencia es Xu Pengcheng, un joven de 29 años originario de Qingdao, que ha ganado cientos de miles de seguidores en redes sociales gracias a sus fotografías de lugares abandonados.
Sus imágenes muestran desde salones de clases cubiertos de polvo hasta cines antiguos con butacas vacías, escenarios que despiertan tanto nostalgia como inquietud. Con cada nueva publicación, Xu captura el silencio y el deterioro como una forma de documentar los efectos colaterales de la crisis inmobiliaria en China.

Crisis inmobiliaria: el trasfondo del abandono
China atraviesa una prolongada crisis en el sector inmobiliario, provocada por el sobreendeudamiento de desarrolladoras y la suspensión de múltiples proyectos de construcción. Esta situación ha dejado a su paso miles de edificios sin terminar o completamente vacíos, que hoy llaman la atención de los exploradores urbanos.
En grandes urbes y desarrollos periféricos, edificios residenciales sin habitar, escuelas cerradas y centros comerciales sin actividad forman parte del nuevo paisaje. Muchos de estos espacios quedan abiertos o mal resguardados, lo que facilita el ingreso de quienes buscan retratar una realidad que pocas veces aparece en los folletos turísticos.

Fotos e información: AFP