Un juicio sin precedentes en Francia
El cirujano francés Joël Le Scouarnec, de 74 años, enfrentará un nuevo juicio el 24 de febrero por el abuso de 299 pacientes, en su mayoría niños.
Pese a una condena previa por pornografía infantil, ejerció durante décadas en hospitales de Francia sin restricciones.
En 2017, una niña de seis años lo acusó de violación, lo que llevó a la policía a investigar su historial. Durante el cateo en su domicilio, encontraron diarios detallando abusos cometidos durante décadas.
El sistema de salud francés permitió que continuara operando a pesar de las alertas de colegas y la condena de 2005 por posesión de pornografía infantil.

Silencio y negligencia: una red de encubrimiento
Las víctimas denuncian que muchas personas sabían de su pasado y aún así le permitieron seguir ejerciendo la medicina. Un psiquiatra intentó advertir a las autoridades, pero su denuncia no tuvo impacto.
Incluso cuando el Colegio de Médicos recibió información sobre su condena, no tomó medidas. En lugar de sancionarlo, en 2006 fue nombrado jefe del servicio de cirugía en Quimperlé.
El sistema de salud y las autoridades judiciales no actuaron a tiempo. En 2007, un informe sobre el cirujano mencionó "preocupaciones" sobre su moralidad, pero no recomendó sanciones.
A pesar de múltiples señales de alerta, Le Scouarnec trabajó hasta su jubilación en 2017, cuando finalmente sus crímenes salieron a la luz.
Un juicio que busca justicia
Los abogados de las víctimas consideran este caso un fracaso colectivo. La fiscalía de Lorient mantiene abierta una investigación sobre la responsabilidad del sistema en estos crímenes.
Las víctimas exigen justicia y que se investigue a quienes silenciaron las denuncias.
AFP