Aunque Yucatán cuenta con un Atlas de Riesgos -denominado oficialmente Atlas de Peligros- de acceso público, su vigencia y utilidad dependen de actualizaciones constantes que, hasta ahora, no son del todo visibles para la ciudadanía.
En agosto de 2024, la Coordinación Estatal de Protección Civil (Procivy) presentó este instrumento digital, que integra más de 80 capas de información y analiza al menos 46 fenómenos como ciclones, inundaciones, vientos, hundimientos y fracturas geológicas.
La plataforma establece niveles de riesgo que van de muy bajo a muy alto y fue validada por el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), con el objetivo de apoyar la toma de decisiones en desarrollo urbano, infraestructura y protección civil.
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Sin embargo, hasta abril de 2026 no existe evidencia de una actualización estatal posterior a su lanzamiento. En contraste, el Atlas Nacional de Riesgos sí reporta revisiones recientes, incluso en este mismo año, aunque con un nivel de detalle más general y dependiente de la información que aportan estados y municipios.
A nivel municipal, el rezago es más evidente. Solo 14 de los 106 municipios de Yucatán cuentan con su propio Atlas de Riesgo, de acuerdo con datos del Cenapred.
Estos documentos fueron elaborados entre 2011 y 2018 en localidades como Progreso, Valladolid, Tizimín y Umán, lo que pone en evidencia la necesidad de actualizarlos frente al crecimiento urbano y los efectos del cambio climático.
El rezago municipal en la elaboración de mapas de riesgo
Pese a ello, todos los municipios disponen de direcciones de Protección Civil que trabajan en coordinación con Procivy para atender emergencias.
En el caso de Mérida, aunque no aparece en el listado del Cenapred, cuenta con un programa especial para la atención de ciclones tropicales actualizado a 2025, que establece acciones de prevención, auxilio y recuperación, además de la colaboración con autoridades y sociedad civil.
El meteorólogo Juan Vázquez Montalvo, integrante del Comité Institucional para la Atención de los Fenómenos Meteorológicos Extremos de la UADY, advirtió que estos instrumentos no deben considerarse un trámite burocrático.
“Es algo muy indispensable que todos los municipios cuenten con su atlas de riesgo, para saber cuáles son las zonas más vulnerables a sufrir algún problema relacionado con la naturaleza”, señaló en entrevista con 24 HORAS Yucatán.
El especialista subrayó que, en una entidad como Yucatán, estos documentos permiten identificar áreas propensas a lluvias intensas, vientos fuertes y marejadas asociadas a huracanes y nortes, por lo que su actualización periódica resulta clave para prevenir daños y proteger a la población.

