Ayuntamiento de Mérida | Cuadrillas de Servicios Públicos Municipales operan de manera permanente en el desazolve de pozos y rejillas para garantizar la capacidad de absorción del suelo en Mérida.

Mérida no es una ciudad cualquiera, y sus problemas de inundaciones tampoco lo son. Mientras que en otras metrópolis del mundo la solución reside en enormes tuberías que transportan el agua hacia ríos o el mar, la capital yucateca libra una batalla distinta. Aquí, el enemigo no es solo la cantidad de agua que cae del cielo, sino la velocidad con la que el suelo puede "beberse" ese líquido.

Ante la inminencia de un ciclo de precipitaciones que promete ser intenso este 2026, el Ayuntamiento de Mérida ha decidido no dejar nada al azar. La estrategia es clara: si el suelo es una esponja, hay que asegurarse de que los poros de esa esponja estén limpios y, donde no sea suficiente, construir tanques de reserva que den un respiro a las calles.

La pieza central de la estrategia municipal para este año es la consolidación de los aljibes, sistemas de almacenamiento que funcionan como pulmones temporales para la ciudad. Luis Jorge Montalvo Duarte, director de Servicios Públicos Municipales, ha señalado que la prioridad actual se concentra en tres puntos neurálgicos que históricamente han sufrido por la acumulación de agua.

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Infraestructura hidráulica ante la geología de Mérida

Luis Jorge Montalvo Duarte, titular de Servicios Públicos Municipales, explicó que estas acciones responden a la naturaleza única del suelo meridano. Al carecer de un sistema de drenaje convencional por su composición geológica, la ciudad depende exclusivamente de la capacidad de absorción del subsuelo; bajo esta premisa, la actual administración ha intensificado la construcción de infraestructura especializada para gestionar los excedentes de agua de manera más eficiente.

Como pieza central de este plan, el municipio está por entregar dos nuevos aljibes de gran capacidad en las colonias Nueva Mulsay y Libertad.

"Estos aljibes tienen la capacidad de captar unos 20 mil litros de agua de manera rápida y esto impedirá que se den los encharcamientos en esta temporada de lluvias", indicó.

Ayuntamiento de Mérida | La implementación de nuevas estrategias de gestión hídrica busca reducir el tiempo de recuperación de las vialidades a un periodo de entre una y dos horas tras lluvias intensas.

Nuevos proyectos pluviales en Ciudad Caucel

El funcionario dijo que, la planeación no se detiene ahí, pues ya se proyecta una tercera obra de este tipo en el corazón de Ciudad Caucel. Específicamente en la glorieta del Chedraui, donde la infraestructura existente se ha visto rebasada por la intensidad de las precipitaciones recientes, se edificará un nuevo aljibe que permitirá un desalojo mucho más ágil del líquido, resolviendo uno de los puntos de conflicto vial más señalados por los vecinos de la zona poniente.

Como complemento de la obra civil, Montalvo Duarte subrayó que el mantenimiento de la red de captación es una tarea que no conoce descansos. Sostuvo que cuadrillas municipales operan las 24 horas del día, los 365 días del año, en el desazolve y limpieza de pozos y rejillas. Este esfuerzo preventivo ha sido puesto a prueba con éxito durante las lluvias de las últimas semanas, demostrando que la respuesta institucional es la clave para mantener la ciudad operativa.

Finalmente, destacó que, gracias a este rigor preventivo, la recuperación de las vialidades tras un aguacero intenso se ha reducido a un tiempo récord de entre una y dos horas. Con estas acciones, Mérida busca anticiparse al pico máximo de la temporada de lluvias, reforzando su compromiso de proteger la infraestructura pública y, sobre todo, la seguridad y el patrimonio de las familias meridanas.