Las cifras más recientes sobre la Enfermedad de Parkinson en Yucatán muestran un incremento que no pasa desapercibido y que, según advierten especialistas en el marco del Día Mundial del Parkinson (11 de abril), podría quedarse corto frente a la realidad.
De acuerdo con el boletín epidemiológico de la Secretaría de Salud, hasta la semana 12 de 2026 —con corte al 28 de marzo— se han registrado 53 casos en el estado, de los cuales 31 corresponden a hombres y 22 a mujeres.
Tan solo en la última semana se confirmaron seis nuevos diagnósticos. En el mismo periodo de 2025, la cifra era de apenas 28 casos.
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Situación epidemiológica de la enfermedad en el estado
Para la neuróloga Alicia Castro, este incremento no necesariamente implica que la enfermedad esté creciendo de forma abrupta, sino que responde a una combinación de factores.
"Hoy hay más detección, la población está envejeciendo y también hay mayor acceso a consulta especializada; sin embargo, seguimos llegando tarde al diagnóstico", reconoció.
La especialista advirtió que las cifras oficiales son "inexactas por naturaleza", debido a que el Parkinson es una enfermedad subdiagnosticada.
"No existe una prueba única que confirme el padecimiento; el diagnóstico es clínico y muchos casos leves o iniciales no se registran. Hay pacientes que pasan años sin saber qué tienen", expuso.
Retos en el diagnóstico de la Enfermedad de Parkinson en Yucatán
El Parkinson es un trastorno progresivo del sistema nervioso que afecta el movimiento y cuya causa exacta aún se desconoce, aunque se asocia a factores genéticos y ambientales.
Sus síntomas más comunes, precisó la experta, incluyen temblores, rigidez muscular, lentitud de movimientos y problemas de equilibrio, los cuales suelen aparecer de forma gradual.
Alicia Castro detalló que uno de los principales problemas en Yucatán es que los primeros signos suelen confundirse con el envejecimiento normal.
"La gente piensa que es normal temblar un poco o moverse más lento con la edad, pero no lo es. Detectarlo a tiempo puede hacer una diferencia en la calidad de vida", subrayó.
En cuanto al tratamiento, la neuróloga comentó que, si bien no existe cura, sí hay opciones efectivas para controlar los síntomas.
"Los medicamentos que actúan sobre la dopamina, la rehabilitación física y, en algunos casos, procedimientos como la estimulación cerebral profunda, permiten a los pacientes mantener su funcionalidad por años", dijo.
Recomendaciones médicas para detectar síntomas a tiempo
No obstante, admitió que el acceso no siempre es equitativo. "En el sector público hay tratamiento, pero no todos los pacientes llegan a tiempo o tienen seguimiento adecuado. Además, se requiere un abordaje integral que incluya neurólogos, terapias físicas y apoyo psicológico".
Como recomendaciones, Castro insistió en prestar atención a señales tempranas como temblor en reposo, pérdida del olfato, rigidez o cambios en la escritura, así como acudir a valoración médica ante cualquier sospecha.
También destacó la importancia del ejercicio, una alimentación equilibrada y la adherencia al tratamiento para frenar el avance de la enfermedad.
"La clave está en no normalizar los síntomas y buscar atención especializada. El Parkinson no se puede curar, pero sí se puede vivir bien con él si se detecta a tiempo", concluyó.

