Los altos índices de violencia e inseguridad que prevalecen en el país tienen un origen común: la impunidad.
En México el nivel de impunidad es de 93.25 por ciento de los delitos cometidos, es decir, sólo el 6.5 por ciento de los delitos que se cometen son sancionados, lo que genera que se sigan cometiendo delitos que pueden ir desde una infracción de tránsito hasta un homicidio o quebranto al erario.
A pesar del bajo nivel de denuncia las instituciones de procuración de justicia se encuentran saturadas y de acuerdo con la Radiografía de la Impunidad en México, realizada por México Evalúa, la capacidad institucional es insuficiente para atender un eventual incremento en la demanda de servicios.
De acuerdo con el estudio, en 2024, Colima registró la cifra oculta más baja con 90 por ciento, Tamaulipas presentó la más alta con 97.2 por ciento. Mientras que en entidades como Chiapas, Sinaloa, Guerrero y Tamaulipas, la ciudadanía denuncia menos del 5 por ciento de los delitos cometidos.
Destacó que el bajo nivel de denuncia sugiere que las cifras oficiales de incidencia delictiva en cualquier entidad no reflejan ni remotamente la magnitud real de la criminalidad, sino apenas una fracción de lo que efectivamente ocurre.
A ello se suma que el 33.7 por ciento de las personas que acuden al Ministerio Público, tardaron cuatro horas o más en el proceso, lo que desincentiva la cultura de la denuncia.
El estudio de México Evalúa también revela que la segunda causa más frecuente para no denunciar es la falta de confianza en la autoridad.
En 2024 se recibieron casi 9 millones de llamadas de emergencia relacionadas con incidentes de seguridad y las fiscalías reportaron poco más de 2 millones de denuncias.
De acuerdo al Censo de Procuración de Justicia, a nivel nacional 16 mil 800 personas adultas fueron detenidas por orden de aprehensión, mientras que 17 mil 700 personas están pendientes de detener mediante este tipo de órdenes judiciales, lo que a decir de México Evalúa, las investigaciones avanzaron apenas en un 3 por ciento, hasta ejecutar una orden de aprehensión y traer a la persona detenida a su proceso judicial.
Con estas cifras, se entiende por qué la corrupción y los índices de violencia y delincuencia no pueden disminuir y si un delincuente común difícilmente es detenido y sujeto a un proceso judicial, qué se puede esperar de los altos funcionarios relacionados con temas de corrupción y que siguen gozando de sus privilegios, porque saben que en este país, la impunidad supera a la justicia.
Y en Pregunta Sin Ofensa:
Qué habrá molestado más al Gobierno de México del informe del Comité de Desapariciones Forzadas de la Organización de Naciones Unidas (ONU), que establece que en México se siguen perpetrando desapariciones como crímenes de lesa humanidad, mediante ataques generalizados o sistemáticos en distintos lugares y momentos, dirigidos contra la población civil, ¿o la mala imagen de México a dos meses antes del Mundial?

