La misión Artemis II de la NASA logró un hito histórico al fotografiar por primera vez en su totalidad la cuenca Oriental, un gigantesco cráter lunar conocido como el “Gran Cañón” de la Luna.
Este hallazgo es relevante porque se encuentra en el lado oculto de la Luna, una región que no es visible desde la Tierra debido a la sincronización entre su rotación y su órbita.
Una perspectiva nunca antes alcanzada
Aunque las misiones Apolo lograron observar parcialmente esta zona entre 1968 y 1972, la nave Orión de Artemis II alcanzó una distancia de 7,400 kilómetros, permitiendo una vista completa de la superficie lunar.
Actualmente, la nave se encuentra a unos 400,000 kilómetros de la Tierra, ofreciendo una perspectiva única para observar simultáneamente la Luna y nuestro planeta.
Astronautas describen experiencia inédita
La astronauta Christina Koch destacó la importancia del momento:
“Ningún ojo humano había visto nunca antes este cráter”.
Además, explicó que observar la Luna desde este ángulo genera una sensación extraña, ya que su apariencia difiere de la que se percibe desde la Tierra.
Récord de distancia y observaciones clave
Durante el sobrevuelo lunar, los astronautas romperán el récord de distancia alcanzado por Apolo 13, llegando a más de 406,700 kilómetros de la Tierra.
También capturarán imágenes de:
- Antiguos flujos de lava
- Cráteres de impacto
- Zonas polares lunares
Estos datos ayudarán a comprender la formación de la Luna y del sistema solar.
Eclipse solar desde el espacio
La tripulación también presenciará un eclipse solar desde el espacio, cuando la Luna bloquee al Sol durante casi una hora, permitiendo observar la corona solar.
Transmisión en vivo y próximos pasos
El sobrevuelo será transmitido en vivo por Netflix, como parte de su colaboración con la NASA.
El objetivo final del programa es lograr un alunizaje en 2028 con Artemis III, más de cinco décadas después de las misiones Apolo.

