Especial | El Servicio Sismológico Nacional ubicó el epicentro del movimiento telúrico en una zona cercana a la ciudad de Ticul.

Durante la mañana de este viernes 13 de marzo de 2026, el Servicio Sismológico Nacional informó sobre un evento sísmico en el estado de Yucatán. El fenómeno ocurrió exactamente a las 9:55 horas y alcanzó una magnitud de 3.7. Según el reporte oficial, el epicentro se situó a 18 kilómetros al noreste del municipio de Ticul.

Los datos técnicos de la dependencia precisan que el movimiento se localizó en las coordenadas de Latitud 20.544° y Longitud -89.455°. Asimismo, el sismo presentó una profundidad de apenas 5 kilómetros bajo la superficie terrestre. Por su parte, la Coordinación Estatal de Protección Civil activó de inmediato los protocolos de comunicación con los 106 municipios de la entidad.

Hasta este momento, las brigadas de emergencia no reportan afectaciones estructurales en las viviendas ni personas lesionadas por el temblor. El personal operativo mantiene una coordinación estrecha con las autoridades locales para garantizar la seguridad de la ciudadanía. Por consiguiente, el gobierno estatal confirma que prevalece la calma en todas las comunidades cercanas al punto de origen.

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Análisis de municipios afectados y percepción en Yucatán

Con base en el estudio realizado por el Centro Estatal de Monitoreo y Alertamiento, diversas localidades percibieron la vibración debido a la cercanía geográfica. Los municipios cercanos al epicentro incluyeron a Tecoh, Chapab, Sacalum, Mama, Dzán, Maní, Chumayel, Ticul y Tekit. La proximidad con la falla permitió que algunos residentes detectaran el evento de forma directa en sus hogares.

La escala de intensidad indicó una oscilación entre suave y moderada de diversos objetos domésticos durante el suceso. Sin embargo, el reporte oficial aclara que solo una parte mínima de la población sintió el movimiento este viernes. Por lo tanto, las actividades cotidianas en el sur de Yucatán continúan con total normalidad tras este fenómeno geológico inusual.

La composición geológica de la Península de Yucatán desempeña un papel fundamental en la propagación de estas ondas sísmicas. La baja atenuación de la energía en los suelos cársticos facilita que la percepción del temblor rebase los radios de distancia estimados inicialmente. Debido a esta característica particular del suelo regional, el sismo pudo manifestarse en áreas distantes al epicentro.