Y otras predicciones de la ceremonia del domingo.

Vaya que esta NO FUE la semana de Timothée Chalamet. Y cuando le convenía menos el desastre. Pero pues como dicen, en la guerra y en los Oscar, todo se vale, ¿no?

Por fin llega la premiación de cine más famosa del año, en donde la campaña y reputación es normalmente más importante que las películas en sí mismas –bueno, se supone que HASTA ESTE AÑO es requisito ver todas las nominadas antes de votar, pero ¿lo harán?–.

Para quien no lo sepa, el joven actor de 30 años se quemó en la hoguera digital en una entrevista con el actor Matthew McConaughey, al decir lo siguiente: “Y no quiero trabajar en ballet o la ópera, o en cosas donde hay que ver ‘cómo mantenerlo vivo’ cuando ya a nadie le importa. Con todo respeto para quienes hacen ballet y ópera”. Después de esa declaración, cientos de personas influyentes, desde la cantante Doja Cat y la directora de orquesta mexicana Alondra de la Parra, hasta cientos de creadores de contenido, dijeron sentirse ofendidxs, decepcionadxs e insultadxs por su opinión. Un mes antes, la categoría de Mejor Actor le pertenecía a Timothée. Pero ahora sus posibilidades se ven mucho más inciertas. Michael B. Jordan, por interpretar dos roles en Sinners, es quien ahora se perfila como el favorito.

Ahora hablemos de las otras categorías de actuación, la de dirección y la de película.

Actriz de Reparto parece ser para Amy Madigan por su terrorífico papel en Weapons. Yo me iría por Inga Ibsdotter Lilleas en Sentimental Value, quien tiene una escena sumamente impactante en la cinta.
Actor de Reparto está difícil, porque al inicio de la temporada de premios parecía cantado para Jacob Elordi por Frankenstein, pero Sean Penn se llevó el Actor Award (antes el SAG). Prefiero a Sean Penn, quien hace un excelente villano en One Battle After Another.

Para Actriz, parece que Jessie Buckley, por su extraordinaria actuación en Hamnet, tiene ya su Oscar en casa. Pero en esta categoría suele haber sorpresas, y la otra gran interpretación aquí es la de Rose Byrne por If I Had Legs I’d Kick You. Buckley me partió y aún no he podido ver a Byrne, así que me iré por la ya cantada.
En Director, podría ser Paul Thomas Anderson, director legendario que ya merece un Oscar después de 30 años de carrera y One Battle After Another es grande. Sin embargo, este premio se le suele dar a la Segunda Mejor Película para la Academia, entonces está entre él y Ryan Coogler por Sinners.

Porque justamente la terna entre Mejor Película está entre One Battle After Another y Sinners. Por su relevancia política actual, me inclinaría por la primera. Y si por mí fuera, Hamnet fue la que más me conmovió y Sentimental Value la que más se quedó en mi memoria.

¡A ver qué pasa el Domingo!