La actriz albanesa Anila Bisha cuenta con una trayectoria de 30 años interpretando a mujeres complejas en el teatro y el cine. Sin embargo, en este 2026, la artista enfrenta un desafío personal sin precedentes debido al uso no autorizado de su imagen. Ella vive ahora bajo la sombra de un avatar de inteligencia artificial que realiza actuaciones políticas fuera de su control.
El conflicto escaló cuando el primer ministro Edi Rama anunció el nombramiento de un nuevo integrante del gabinete generado por IA. El mandatario presentó a este robot como el encargado de prevenir la corrupción en las licitaciones públicas del país. Pocos días después, el doble digital pronunció un discurso inaugural ante el parlamento de Albania.
Te puede interesar:
"No estoy aquí para reemplazar a las personas, sino para ayudarlas", expresó el bot en un mensaje de video que circuló por todo el mundo. Anila Bisha, de 57 años, observó con incredulidad cómo su propio rostro y voz daban un mensaje oficial. La actriz nunca otorgó su consentimiento para que su figura representara un cargo ministerial o político.
Origen del proyecto digital y el asistente virtual Diella
A principios de 2025, la intérprete aceptó colaborar en la creación de un asistente virtual para un portal gubernamental. El objetivo inicial consistía en ayudar a la ciudadanía a navegar por los trámites de la burocracia estatal. Anila Bisha trabajó intensamente durante horas para registrar cada movimiento de su boca y la entonación de su voz.
Este esfuerzo permitió desarrollar un chatbot responsivo y realista llamado Diella, que significa "Sol" en albanés. El sistema alcanzó un éxito notable con casi 1 millón de interacciones y la emisión de más de 36,000 documentos. Aunque la actriz recibió felicitaciones inicialmente, el propósito del proyecto cambió radicalmente sin su previa autorización.

En septiembre del año pasado, Edi Rama promovió repentinamente a Diella al rango de ministra de Contrataciones Públicas. El primer ministro prometió que esta medida garantizaría licitaciones 100 por ciento libres de corrupción. No obstante, el anuncio generó duras críticas de la oposición por la falta de transparencia y rendición de cuentas.
"Estaba en shock, lloré mucho", declaró la artista a la agencia AFP tras ver la manipulación de su identidad. Ella intentó comunicarse con el gobierno durante meses para aclarar la situación, pero no recibió respuesta alguna. La actriz sostiene que el uso de su imagen para fines partidistas resulta una ofensa grave a su carrera profesional.
Disputa legal y demanda por un millón de euros
La situación empeoró cuando Edi Rama hizo comentarios sobre el futuro del sistema durante una conferencia en Berlín. El mandatario afirmó en octubre que Diella estaba "embarazada" y pronto daría a luz a 83 hijos. Cada uno de estos nuevos asistentes digitales trabajaría para los diputados del parlamento albanés, lo cual indignó profundamente a la actriz.

El contrato que firmó la artista estipublaba el uso exclusivo de su figura en la plataforma de servicios electrónicos. Dicho acuerdo caducó legalmente en diciembre del año pasado, pero el gobierno continuó utilizando el avatar. Por lo tanto, Anila Bisha inició una lucha legal contra el uso de su identidad digital a principios de este mes de febrero.
Su equipo legal reclama una indemnización de 1 millón de euros, equivalente a 1.17 millones de dólares. Esta cifra busca cubrir los daños y perjuicios por la violación sistemática de sus derechos de imagen. Aunque un tribunal administrativo rechazó suspender el uso del avatar este lunes, la demanda principal se presentará en los próximos días.
La actriz está dispuesta a llevar el caso hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo. Ella teme lo que el desarrollo tecnológico pueda hacer con su figura y su voz en el futuro cercano. Mientras tanto, el gobierno de Albania califica la acción legal como una tontería y espera resolverla en las cortes de justicia.
Información: AFP

