Durante la Cuaresma, cuando muchas personas buscan actividades tranquilas y de contacto con la naturaleza, las diversas opciones de cenotes son una alternativa refrescante.
Ubicados a menos de una hora de Mérida, estos destinos ofrecen experiencias que van desde complejos turísticos consolidados hasta cenotes familiares con enfoque comunitario y ejidatario.
Cenote Mucuyché: historia y naturaleza en una ex hacienda
El Cenote Mucuyché es uno de los más conocidos en redes sociales. Según aplicaciones de navegación, se encuentra aproximadamente a una hora en automóvil desde Mérida.
Ubicado dentro de una ex hacienda, ofrece un recorrido guiado por las instalaciones históricas, paseo en truck, restaurante y estacionamiento. Cuenta con página oficial donde se pueden consultar costos y amenidades. Es ideal para quienes buscan una experiencia más completa y estructurada.

Cenote San Ignacio en Chocholá: opción familiar con restaurante
El Cenote San Ignacio, en el municipio de Chocholá, está a unos 40 minutos de Mérida. Sus costos oscilan aproximadamente entre 280 y 600 pesos, dependiendo de la experiencia.
Cuenta con restaurante y actividades recreativas para toda la familia, lo que lo convierte en una opción cómoda para pasar el día completo.
Cenotes comunitarios y “de patio”: turismo más local
Más allá de los complejos turísticos, en el anillo de cenotes existen opciones menos conocidas que funcionan bajo esquemas comunitarios o familiares.
Según el portal de top cenotes, uno de estos es el Cenote Aketzali, también llamado Cenote Rubí.
Está ubicado dentro de una propiedad privada en zona habitada y prácticamente funciona en el patio de una casa, por lo que no cuenta con señalización formal; visitantes suelen preguntar por la “casa amarilla”.
Es un cenote abierto, pequeño y de carácter familiar.
- Se puede nadar, ya que es poco profundo.
- La entrada ronda los 20 pesos por persona, generalmente por una hora.
- Es ideal para familias, niños y quienes buscan una parada económica y tranquila.


Enfoque ejidatario: joyas rústicas a 50 km de Mérida
En algunos municipios del anillo también se encuentran cenotes administrados bajo esquemas ejidales. Ubicados a unos 50 kilómetros de Mérida, estos espacios conservan un carácter más rústico.
Se trata de cenotes pequeños, con agua cristalina y formaciones rocosas naturales, a los que se accede por escaleras. Son aptos para nadar y amigables para principiantes, pues la mayor parte es poco profunda.
El costo promedio ronda los 100 pesos por persona. Suelen contar con infraestructura básica como baños, vestidores, regaderas y lockers, aunque algunos limitan la estancia a una hora por visitante. El entorno es sencillo, con caminos de grava y ambiente selvático, lo que refuerza su encanto natural.
