La Península de Yucatán concentra actualmente el 60% de los manglares totales de México. Este territorio enfrenta hoy un periodo determinante para garantizar su preservación, debido a que estos ecosistemas proveen servicios ecológicos fundamentales para la estabilidad de la región.
Everardo Barba Macías, reconocido investigador de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), señaló que estos entornos aseguran el funcionamiento correcto de la naturaleza. Por esta razón, la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) de Yucatán difundió los análisis del especialista.
Dichas acciones forman parte de la estrategia de divulgación del Sistema de Investigación, Innovación y Desarrollo Tecnológico del Estado de Yucatán (Siidetey). El académico explicó que los humedales constituyen áreas de transición entre los sistemas terrestres y los acuáticos con rasgos distintivos.
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Importancia de los humedales en el territorio de Yucatán
Dentro de estas zonas destacan los manglares, los pastos marinos y los pantanos. Asimismo, el experto incluyó en esta categoría a los ecosistemas vinculados con los cenotes y otros cuerpos de agua superficiales que caracterizan a la geografía yucateca.
Barba Macías cuenta con una trayectoria superior a los 25 años en la ejecución de proyectos científicos. Entre sus trabajos resalta el Atlas de los humedales del sur-sureste y sus amenazas, además de estudios sobre la captura de carbono en Tabasco.
De acuerdo con sus investigaciones, el sureste de México aglutina cerca del 30% de los recursos hídricos del país. Adicionalmente, esta zona resguarda el 16% de los humedales nacionales, una cifra que confirma la relevancia estratégica de la región.
"Nosotros estamos en un muy buen momento para conservar y rescatar los humedales que tenemos; es un esfuerzo colaborativo entre Gobierno, ciudadanía y la academia", detalló el integrante de Ecosur. Por consiguiente, el trabajo conjunto resulta indispensable para el éxito ambiental.
Funciones ecológicas y amenazas contra el ecosistema costero
El especialista enfatizó que la difusión de datos científicos permite que la población comprenda y valore los servicios ambientales. En este sentido, recordó que la comunidad internacional conmemora cada 2 de febrero el Día Mundial de los Humedales.
Además de brindar refugio a múltiples especies, estos sitios operan como filtros naturales que retienen contaminantes y sedimentos. Por otra parte, los manglares sirven como defensas físicas contra el impacto de tormentas tropicales y potentes huracanes.
No obstante, existen factores de riesgo como la contaminación por plásticos y el uso de agroquímicos. El cambio de uso de suelo y la fragmentación de los ecosistemas también provocan la pérdida de conexión entre la selva y la franja costera.
A pesar de estas amenazas, diversas organizaciones impulsan iniciativas para el rescate de estos entornos. Actualmente, herramientas digitales como iNaturalist, EcoBank, Tsonot y Cenoteando facilitan el monitoreo ciudadano mediante el uso de dispositivos móviles y fotografías.
Participación ciudadana y proyectos de restauración en México
Existen otros esfuerzos específicos como el programa Big Seaweed Search MX, el cual atiende el problema del sargazo en las costas. De igual manera, el Proyecto ACCIÓN trabaja directamente en la restauración activa de los bosques de manglar.
Estas estrategias fomentan que los habitantes se involucren en la vigilancia de su entorno natural. "Se puede ayudar a la conservación desde diversas trincheras, desde proponer iniciativas, acercarse a las que ya existen o hacer un manejo adecuado de residuos", aseveró Barba Macías.
Finalmente, cabe destacar que El Colegio de la Frontera Sur integra el grupo de 18 instituciones que conforman el Siidetey. Este organismo colegiado vincula a las universidades y centros de investigación más importantes para fortalecer el conocimiento científico en Yucatán.

