Los primeros atletas latinoamericanos que compitieron en los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina tuvieron un inicio discreto este domingo, al colocarse en los últimos lugares de sus respectivas pruebas, en una jornada marcada por el alto nivel competitivo y la atención mediática internacional.
Nicole Begue abre la participación regional
La encargada de inaugurar la presencia latinoamericana fue la argentina Nicole Begue, de apenas 19 años, única representante de la región en la prueba de descenso de esquí alpino. Begue logró completar la competencia en Cortina d’Ampezzo, finalizando en el puesto 30 de 32 competidoras, a más de ocho segundos de la campeona olímpica, la estadounidense Breezy Johnson.
La prueba estuvo marcada por la caída y abandono de la veterana Lindsey Vonn, uno de los principales atractivos de la jornada.
Esquí de fondo: cinco latinoamericanos en competencia
La otra prueba con presencia regional fue el esquiatlón de esquí de fondo, dominado por el noruego Johannes Klaebo. El mejor latinoamericano fue el argentino Franco Dal Farra, quien terminó en el puesto 61, mejorando su actuación respecto a Pekín 2022.
Le siguieron Mateo Sauma (Argentina, 67º) y el colombiano Fredrik Fodstad (69º), mientras que los últimos lugares fueron para el chileno Sebastián Endrestad y el boliviano Timo Grönlund.
Participación con miras al crecimiento
Aunque los resultados fueron modestos, la presencia latinoamericana refleja el esfuerzo de la región por consolidarse en los deportes de invierno, un terreno históricamente dominado por Europa y Norteamérica.

