Foto: X de Selección Nacional
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En plena cuenta regresiva rumbo a la Copa Mundial FIFA 2026, la Selección Nacional de México disputó su primer compromiso del año cuando visitó a Panamá en el Estadio Rommel Fernández. El resultado favoreció al conjunto mexicano por 0-1, gracias a un autogol de Richard Peralta al minuto 92.

El encuentro se jugó a 140 días del partido inaugural del Mundial ante Sudáfrica y marcó el inicio formal del calendario mundialista para el combinado tricolor, que llegó a este compromiso en medio de un escenario atípico.

Contexto atípico y convocatoria limitada

México afrontó este partido dentro de una gira internacional improvisada por la Federación Mexicana de Futbol, debido a que no se trató de una Fecha FIFA. Esta situación impidió contar con jugadores que militan fuera del país, condicionando la conformación del plantel.

Aun así, el resultado permitió romper una racha de seis partidos sin victoria, aunque el desempeño colectivo dejó dudas sobre el rumbo futbolístico del equipo, que se prepara para su tercera Copa del Mundo como anfitrión.

Falta de identidad en el funcionamiento

Más allá del marcador, el desarrollo del encuentro evidenció a un equipo sin una identidad de juego consolidada. México no logró dominar las acciones ni imponer un estilo claro, incluso cuando el rival permitió espacios y mostró poca ambición ofensiva.

Con Bolivia como próximo rival, el panorama sigue marcado por la ausencia de futbolistas plenamente afianzados con la playera verde, en un proceso que continúa en fase de ajustes.

Pruebas tácticas y partido sin intensidad

El duelo estuvo condicionado por experimentos tácticos de Javier Aguirre y una escasa conexión entre los elementos titulares. El equipo mexicano transitó el partido sin profundidad ni claridad en ataque, reflejando dificultades para generar opciones de peligro.

Panamá, dirigido por Thomas Christiansen, tampoco asumió riesgos. El cuadro local pareció conforme con el desarrollo del juego y el resultado, ante más de 16 mil aficionados que acudieron al estadio.

Un desenlace fortuito

Después de más de 360 minutos sin marcar en jugada colectiva, el triunfo mexicano llegó de forma circunstancial. Un desborde de Jesús Gallardo provocó un error defensivo que terminó con el balón dentro del arco panameño.

El autogol al minuto 92 definió el resultado final y permitió a México iniciar el año con victoria, aunque sin despejar las interrogantes sobre su funcionamiento colectivo.

Bolivia, siguiente escala de preparación

El próximo compromiso del conjunto tricolor será el domingo ante Bolivia, en Sudamérica, dentro del Estadio Ramón Tahuichi Aguilera, ubicado en Santa Cruz de la Sierra.

El inmueble se encuentra en proceso de remodelación y, a diferencia de otros estadios bolivianos, se localiza a nivel del mar, condición que influirá en el desarrollo físico y táctico del encuentro.