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A pesar de que el convenio con los caleseros ya concluyó y no ha sido renovado, la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) mantiene la atención y asesoría médica a los caballos que aún circulan en el centro histórico de Mérida, informó su director, Hugo Delfín González.

El académico explicó que, aunque el número de ejemplares atendidos ha disminuido de manera significativa durante el último año, la Facultad continúa brindando el servicio por una razón fundamental: el bienestar animal. “Pobres animales, alguien los tiene que ayudar”, expresó.

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Detalló que actualmente la atención se da de forma irregular, ya que son los propios caleseros quienes deciden cuándo llevar a los animales para revisión. “Les damos asesoría, revisamos a los animales y les decimos qué necesitan. Es una consulta, no se les cobra nada, y ellos deciden qué hacer después”, señaló.

Disminución de ejemplares y padecimientos detectados

Delfín González reconoció que no se cuenta con una cifra exacta de caballos atendidos, pues se trata únicamente de consultas y no de un padrón formal. No obstante, confirmó que el número de animales en circulación y en revisión ha bajado de forma visible en el último año.

Sobre las condiciones de salud detectadas, indicó que existe una amplia variedad de padecimientos. Entre ellos mencionó casos de desnutrición, enfermedades derivadas de caminar constantemente sobre asfalto, problemas por el uso de herrajes inadecuados y afectaciones asociadas a la edad avanzada de los ejemplares. “Hay de todo”, resumió.

Proyecto Wolbachia y control de mosquitos

Finalmente, el director de la Facultad también se refirió al proyecto de control de mosquitos con la bacteria Wolbachia, el cual continúa en desarrollo. Explicó que actualmente se encuentra en una etapa de capacitación y transferencia de tecnología, con miras a una colaboración internacional, siendo Cuba el primer país en recibir el proyecto a este nivel.

Precisó que los mosquitos se producen íntegramente en laboratorio y que, para traslados de larga distancia, se utilizan huevecillos.

Agregó que los tiempos de liberación y expansión del proyecto serán definidos por la Federación, aunque señaló que, en general, los efectos de la liberación controlada pueden comenzar a notarse en cuestión de meses, siempre que se realice con las densidades y metodologías adecuadas.