Más de 40 países han introducido, propuesto o revisado formalmente leyes que restringen el acceso de niños a plataformas de redes sociales, de acuerdo con un nuevo análisis de la empresa de tecnología de seguridad Privately SA. Este giro normativo refleja un cambio global desde medidas voluntarias de las plataformas hacia requisitos obligatorios de verificación de edad.
El estudio identifica que los gobiernos buscan marcos exigibles para limitar la exposición de menores a contenidos digitales, con especial atención a salud mental, concentración escolar y protección de datos. En consecuencia, varias iniciativas incluyen prohibiciones por edad, controles parentales y sanciones por incumplimiento.
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El impulso internacional se intensificó tras la decisión de Australia, que se convirtió en la primera nación en aplicar una prohibición integral de redes sociales para usuarios menores de 16 años. Desde que la ley entró en vigor en diciembre, las autoridades reportaron la eliminación de aproximadamente 4.7 millones de cuentas.
El primer ministro Anthony Albanese celebró los resultados iniciales y afirmó que se trata de “un motivo de orgullo australiano”, al señalar que el modelo “está siendo seguido en todo el mundo”.
Europa avanza con prohibiciones y verificación de edad
En Francia, el presidente Emmanuel Macron respaldó una iniciativa que prohibiría las redes sociales a menores de 15 años para septiembre de 2026. El proyecto también extendería la prohibición de teléfonos móviles en escuelas primarias y secundarias para incluir preparatorias.
Durante su discurso de Año Nuevo, Macron subrayó la necesidad de “proteger a nuestros niños y adolescentes de las redes sociales y las pantallas”. La propuesta incorpora controles de edad y responsabilidades claras para las plataformas.

En Reino Unido, más de 60 diputados laboristas firmaron una carta abierta para instar al primer ministro Keir Starmer a adoptar una prohibición al estilo australiano. En el documento advirtieron que “los niños están ansiosos, infelices e incapaces de concentrarse en el aprendizaje” por la influencia de las redes sociales.
Starmer indicó que “todas las opciones están sobre la mesa”, mientras se prevé que la Cámara de los Lores vote esta semana enmiendas que restringirían el acceso a menores de 16 años.
Países nórdicos y Oceanía se suman a la tendencia
Dinamarca anunció en noviembre la implementación de una edad mínima de 15 años para el acceso a redes sociales, convirtiéndose en el primer país de la Unión Europea en establecer una restricción de este tipo.
De manera paralela, Noruega presentó un proyecto de ley para prohibir que las plataformas atiendan a usuarios menores de 15 años, reforzando la verificación de edad y la responsabilidad de las empresas.
En Nueva Zelanda, el Comité Selecto de Educación y Fuerza Laboral recomendó en diciembre una prohibición similar, alineada con la evidencia sobre impactos en el aprendizaje y bienestar infantil.

