El inicio del año se consolida como uno de los periodos de mayor movimiento para las casas de empeño en Mérida, donde la demanda de préstamos prendarios aumenta de forma considerable como consecuencia de los gastos realizados durante las fiestas decembrinas.
Empleados de estos establecimientos coinciden en que la llamada cuesta de enero vuelve recurrente la necesidad de obtener efectivo inmediato, aunque aclaran que este comportamiento no está relacionado con la huelga que actualmente mantiene suspendidas las operaciones del Monte de Piedad.
Demanda estacional y clientes habituales
La encargada de una casa de empeño ubicada en el poniente de la ciudad explicó que enero es tradicionalmente uno de los meses más fuertes del año.
“Después de diciembre, muchas personas llegan con la necesidad de cubrir pagos urgentes como tarjetas de crédito, colegiaturas, renta o servicios básicos. Es algo que vemos cada año”, señaló.
Aclaró que, pese al paro laboral del Monte de Piedad, no se ha registrado un cambio atípico en el perfil de los clientes, quienes son usuarios frecuentes de estos servicios.
Aumento de hasta 25% en operaciones
En otro establecimiento, José Ramírez confirmó que durante las primeras semanas del año el flujo de clientes incrementa entre un 15 y hasta un 25 por ciento.
Detalló que los artículos más comunes para empeñar son joyas de oro, relojes, teléfonos celulares, computadoras portátiles, tabletas y herramientas, así como regalos recientes obtenidos en Navidad o Reyes Magos.
Solución temporal para gastos inmediatos
Durante un recorrido por diversas casas de empeño se observó una afluencia constante de personas en busca de recursos para enfrentar compromisos financieros inmediatos.
María Puga, usuaria de uno de estos establecimientos, empeñó un anillo de oro para cubrir una deuda pendiente. “En enero los gastos se juntan. Prefiero empeñar algo y recuperarlo después a atrasarme en mis pagos”, comentó.
Empeño como alternativa financiera
Trabajadores del sector coincidieron en que el empeño es visto por muchas familias como una solución temporal, especialmente ante el ajuste económico de inicio de año que presiona el bolsillo.
Reiteraron que el incremento en la demanda responde a una dinámica estacional y previsible, y no a la situación que atraviesa el Monte de Piedad, institución con la que aseguran no existe una relación directa en el comportamiento de sus clientes.

