Los propietarios de las tienditas de barrio en la entidad han iniciado el 2026 enfrentando un panorama económico complicado. El incremento en los precios de productos de alta rotación, específicamente los refrescos embotellados y los cigarrillos, ha provocado una caída del 30% en los ingresos globales de estos establecimientos, según informó Jorge Cardeña Licona, secretario general de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope) Yucatán.
De acuerdo con el líder comercial, la tradicional “cuesta de enero” se ha sentido con mayor rigor este año en comparación con el anterior. El impacto es doble: por un lado, la reducción natural del consumo tras las fiestas decembrinas y, por otro, el ajuste de precios derivado de las actualizaciones fiscales y operativas del nuevo año.
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Aumento en refrescos y caída en ventas
El sector más afectado es el de las bebidas azucaradas. Cardeña Licona detalló que el precio por litro de refresco aumentó entre cuatro y cinco pesos. “Parece una cifra menor, pero lesiona profundamente nuestras ventas totales. El esfuerzo para salir adelante este mes tendrá que ser el doble”, señaló.

Explicó que, históricamente, los primeros días de enero registran una baja del 15% en ventas por la falta de liquidez en las familias; sin embargo, en este 2026, el alza de precios ha sumado un 15% adicional de pérdidas, duplicando la afectación para el tendero. A este escenario se suma el factor climático, pues las temperaturas frescas de la temporada reducen naturalmente la demanda de bebidas frías.
Incremento en el precio del tabaco y cambios de consumo
El tabaco no se queda atrás en la escalada de precios. El representante de Canacope indicó que marcas líderes, como Marlboro, ya se comercializan en las tienditas de la esquina entre 105 y 110 pesos por cajetilla.
Esta situación ha modificado los hábitos del consumidor yucateco. “La gente no deja de consumir, pero busca opciones más económicas o reduce el volumen de compra”, indicó. Apuntó que muchos fumadores que antes compraban la cajetilla de 20 piezas, ahora optan por la de 14, para que el golpe al bolsillo no sea tan drástico.
Resiliencia del sector y efectos colaterales
El gremio estima que las ganancias, que solían representar un margen sólido para la subsistencia de los comercios, han caído a un 70% de su capacidad habitual. Ante este panorama, relató que los tenderos se han visto obligados a implementar medidas de austeridad extrema, reduciendo costos operativos e incluso, en casos críticos, prescindiendo de personal.

No obstante, Cardeña Licona reconoció la ambivalencia de estos incrementos. Por un lado, admitió que el alza de precios es una oportunidad para reducir el consumo de productos que generan graves problemas de salud en México, como la diabetes y la obesidad, aunque esto afecta las ganancias.
“Celebramos las medidas en favor de la salud, pero no podemos ignorar que esto se traduce en caídas de ventas y pérdida de empleos en el sector”, puntualizó.
Dijo que se espera que la situación comience a estabilizarse en un plazo de dos a tres meses, con la llegada de la temporada de calor en la región, cuando la demanda de líquidos suele repuntar y compensar la caída actual. Por lo pronto, el llamado al sector es a la resistencia y al ahorro para sobrevivir al trimestre más complejo del año.

