El sol de la mañana caía sobre el Paseo de Montejo cuando los primeros contingentes comenzaron a avanzar hacia el Centro Histórico de Mérida. Sin prisa, pero con firmeza, los pasos de cientos de jóvenes resonaron sobre la avenida, marcando el inicio del desfile por el 115 aniversario del inicio de la Revolución Mexicana, una tradición que, pese al paso del tiempo, conserva su capacidad de convocar a familias enteras.
A lo largo de la arteria más emblemática de la capital yucateca, los colores patrios aparecieron en cada esquina. Madres y padres levantaban celulares para captar a sus hijos marchando por primera vez; otros, con una mezcla de nostalgia y orgullo, recordaban sus propios años de secundaria en los que portaron algún estandarte o integraron una banda de guerra.
“Se siente igual que antes, pero ahora me toca verlo desde la banqueta”, dijo un hombre que esperaba el paso de su hija entre los contingentes escolares.

Participación y organización del desfile
En total, fueron 76 los grupos que desfilaron entre dependencias gubernamentales, cuerpos de seguridad, secundarias y bachilleratos, que junto con instructores, maestros y personal de apoyo, sumaron cinco mil 24 participantes.
Desde el templete oficial, el supervisor de la Secretaría de Seguridad Pública, Jesús Alberto Ku Chel, dio el parte: 96 banderas, 76 banderines, 72 escoltas, 41 bandas de guerra y 45 guiones, además de estandartes y gallardetes que avanzaban al ritmo de los tambores.
Entre los pasos marciales también aparecieron motocicletas, ambulancias, vehículos tácticos y hasta algunos caballos, que despertaron aplausos infantiles.

Significado histórico y demostraciones en el desfile
El recorrido avanzó con orden mientras las estampas alusivas a pasajes revolucionarios recordaban a los espectadores que la fecha no solo conmemora un movimiento armado, sino la aspiración persistente de justicia social.
Jóvenes del Servicio Militar Nacional mostraron ejercicios de disciplina y defensa personal, seguidos por demostraciones deportivas que arrancaron expresiones de sorpresa entre quienes se agolpaban en las aceras.
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Hacia las 10:16 de la mañana, poco más de dos horas después del arranque, el desfile llegó a su fin en el corazón del Centro Histórico.
Las filas se rompieron entre saludos, abrazos y los últimos acordes de la banda de la X Región Militar, que despidió la jornada con melodías populares, incluido un “Cielito Lindo” que varios asistentes acompañaron con palmas y voz baja.

Réplica de celebraciones en otros municipios
En otros municipios del estado, escenas similares se replicaron; avenidas adornadas con tricolores, niñas y niños marchando entre risas contenidas y familias que, por un momento, hicieron una pausa para recordar que la memoria cívica también se construye en la calle, al ritmo de pasos que intentan mantenerse firmes frente al tiempo.

