En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, familias, colectivos y organizaciones civiles realizaron en Mérida una jornada de protesta que inició con una misa en la iglesia de La Candelaria y concluyó con una marcha hacia el Parque Eulogio Rosado, declarado simbólicamente espacio de memoria y resistencia para las familias buscadoras de personas desaparecidas.
Mensaje de solidaridad en la ceremonia religiosa
Durante la homilía, el sacerdote Raúl Lugo destacó la importancia de acompañar a quienes sufren el dolor de no saber el paradero de sus seres queridos.
“Queremos acompañarlos en ese dolor, en esa tragedia que significa no tener a la persona que se ama cerca. Lo hacemos de manera especial hoy porque, después de esta misa, las familias buscarán hacer del parque un lugar de encuentro y memoria para recordar a quienes un día salieron y no regresaron a casa”, expresó.

Familias exigen atención de autoridades estatales
Al finalizar la ceremonia, las familias caminaron portando carteles y fotografías de sus hijos, hijas y familiares desaparecidos.
La representante del colectivo Familias Buscadoras de Yucatán, María Gutiérrez Centeno, recordó que en el estado hay al menos 300 personas desaparecidas y denunció la falta de apoyo de las autoridades estatales.
“Estamos haciendo esta marcha para que el gobierno se dé cuenta de que sí tenemos desaparecidos aquí. Hemos pedido audiencia con el gobernador desde hace un año y no nos recibe. No somos violentas, pero necesitamos que la sociedad y las autoridades vean nuestro dolor”, afirmó.
Gutiérrez, quien fundó el colectivo tras la desaparición y posterior hallazgo sin vida de su hijo en Jalisco, explicó que su motivación es acompañar a otras madres en la misma situación.
“Al desaparecer un corazón de nosotros se pierde el miedo, por eso seguimos buscando. Invitamos a quienes viven lo mismo a que se acerquen y no tengan miedo a las autoridades”, dijo.

Riesgo de trata de personas como causa de desapariciones
En las actividades también participó la Red Rahamim, organización dedicada a la prevención de la trata de personas. Su representante, Enrique Puc, advirtió que este delito ya se registra en Yucatán y constituye un factor de riesgo para la desaparición.
“Estamos hablando de explotación sexual, laboral, tráfico de órganos y otras formas de violencia que privan de la libertad a las personas. En Yucatán ya hay casos en acompañamiento con las autoridades y la población más vulnerable son migrantes, jóvenes y personas en situación de pobreza. Todos podemos ser víctimas”, señaló.
La red trabaja de la mano con la Fiscalía General del Estado, la Comisión de Búsqueda y organismos de migración, además de ofrecer talleres de prevención en escuelas y universidades.
Exigencia de verdad, justicia y políticas públicas
Las familias y colectivos coincidieron en que estas actividades no solo buscan recordar a quienes faltan, sino también exigir verdad, justicia y políticas públicas efectivas para prevenir la desaparición de más personas en Yucatán.