El programa Sembrando Ciudades Mérida impulsa soluciones sustentables para enfrentar el cambio climático en barrios vulnerables. A través de la creación de espacios verdes y autosustentables, la iniciativa promueve la adaptación climática y la participación comunitaria.
Un proyecto para la resiliencia urbana
Este programa, desarrollado por la SEDATU, el Ayuntamiento de Mérida y la GIZ México, con el apoyo de Colectivo Tomate y Comex por un México Bien Hecho, tiene como objetivo transformar el entorno urbano mediante la implementación de medidas sustentables.
En la colonia Plan de Ayala Sur, se llevó a cabo un proceso colectivo en el que la perspectiva de género y la resiliencia urbana fueron claves. Durante 60 días, se realizaron 17 talleres y actividades comunitarias para sensibilizar a los habitantes sobre la gestión integral de riesgos y la sustentabilidad.

¿Qué es un BioSolar Maya?
El BioSolar Maya es un jardín multipropósito y autosustentable que combina diversas soluciones basadas en la naturaleza para mitigar los efectos del cambio climático. Este modelo incluye:
- 🌿 Huerto comunitario de 11.66 m²
- 🦋 Jardín de insectos polinizadores de 10 m²
- 🌧️ Jardín de lluvia de 22 m²
- 🌳 Revegetación de la zona
Este proyecto sienta las bases para un vivero comunitario que impulsará la reforestación de Mérida.
Participación comunitaria y arte urbano
La iniciativa involucró activamente a mujeres de la tercera edad, quienes compartieron conocimientos sobre herbolaria, así como a niños, jóvenes y adultos, fortaleciendo el tejido social.
Además, se llevó a cabo una intervención artística con la creación de 6 murales en muros y pisos que abarcaron más de 201 m², pintando también fachadas y juegos infantiles con el apoyo de 4 artistas y 319 litros de pintura.

“Intervenir estos espacios públicos no solo embellece, sino que también educa y sensibiliza sobre el cambio climático”, afirmó Mai Hernández, directora de Asuntos Públicos de PPG Comex.
Las acciones de Sembrando Ciudades Mérida beneficiaron directamente a 1,473 personas e indirectamente a 5,035, demostrando cómo la participación vecinal puede transformar comunidades enteras.