Desde 2007, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha promovido la concienciación sobre el autismo, con el objetivo de garantizar que las personas autistas disfruten de sus derechos y libertades fundamentales. A lo largo de los años, la lucha por la visibilización ha evolucionado hacia un enfoque que prioriza la aceptación y la inclusión.
En 2025, el Día Mundial del Autismo se celebra bajo el lema "Fomentar la neurodiversidad y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)", resaltando la relación entre la inclusión y el desarrollo sostenible.
Neurodiversidad y sostenibilidad
El evento cuenta con la participación de expertos, responsables políticos y representantes de la comunidad autista, quienes abordan temas clave como:
- Sanidad inclusiva 📌
- Educación accesible 📚
- Igualdad en el empleo 💼
- Ciudades diseñadas para la neurodiversidad 🌍
Los debates destacan la importancia de adoptar políticas públicas que reduzcan desigualdades, permitiendo que las personas con trastorno del espectro autista (TEA) se integren plenamente en la sociedad.
El Instituto de Neurodiversidad lidera la iniciativa
Este año, el Instituto de Neurodiversidad, con sede en Suiza y presencia en 40 países, lidera la celebración con el respaldo del Departamento de Comunicación Global de la ONU. Esta organización trabaja para empoderar a las neurominorías, promoviendo la educación y la igualdad de oportunidades.
Características del Trastorno del Espectro Autista
Las personas con TEA interpretan el mundo de manera diferente, mostrando patrones de comportamiento y aprendizaje únicos. Algunos signos característicos incluyen:
- Dificultad para mantener contacto visual 👀
- Preferencia por la rutina y resistencia a los cambios 🔄
- Reacciones atípicas a sonidos, luces o texturas 🎶💡
- Dificultades en la interacción social y comunicación 🗣️
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1 de cada 100 niños tiene autismo. Sin embargo, en México no hay datos actualizados, aunque se estima que nacen alrededor de 6,200 niños con autismo cada año.
Causas y diagnóstico
Las investigaciones señalan que el autismo tiene un origen multifactorial, combinando factores genéticos y ambientales. Sin embargo, no existe una prueba médica específica para diagnosticarlo.
El diagnóstico se basa en la observación del desarrollo infantil y puede realizarse desde los 18 meses de edad. En algunos casos, la detección ocurre en la adolescencia o incluso en la vida adulta.
Tratamiento y necesidades de salud
El autismo no tiene cura, pero existen tratamientos y terapias que ayudan a mejorar la calidad de vida de las personas con TEA.
- Intervención temprana para fortalecer habilidades sociales y de comunicación
- Atención médica especializada para prevenir problemas de salud asociados
- Estrategias de inclusión en educación y empleo para fomentar la independencia
Las personas autistas requieren una atención de salud integral, ya que son más vulnerables a padecer enfermedades crónicas o sufrir situaciones de violencia y discriminación.