Foto: Juan Manuel Contreras
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llamado a la justicia

La agresión cometida por Joan S, un hombre de origen catalán, contra la empleada de la cafetería Lavé, ubicada en Mérida, no puede quedar impune, señaló Mónica González Dillon, directora de la galería de arte que comparte el espacio, quien hizo un llamado a las autoridades para que actúen conforme a la ley.

"Solo quiero justicia para Ruth, para una mujer trabajadora que fue agredida. Que se haga lo que marca la ley", advirtió.

Preocupación por la violencia de género

Entrevistada en el lugar, González Dillon afirmó que este tipo de conductas deben frenarse, debido a que son “semillas de violencia” que, si no se atienden, seguirán creciendo. En un país como México, donde la violencia contra las mujeres es una realidad grave, esto no es perdonable.

El impacto en la víctima

Exige justicia para la víctima, Ruth M, de 19 años, quien se encuentra afectada emocionalmente por los hechos y aún no ha podido regresar a sus labores debido al impacto del ataque y los trámites que debe realizar ante la Fiscalía General del Estado (FGE) para formalizar su denuncia.

Restos del ataque aún visibles

Al acudir 24 Horas Yucatán a este sitio, ubicado en el centro de Mérida, algunas de las vasijas rotas por el agresor aún permanecen en el anaquel, colocadas como testimonio del ataque.

El servicio en el lugar se reanudó desde ayer, al cual acudieron locales y extranjeros para disfrutar de su café y de la selección musical que, según se pudo atestiguar, se reproduce a un volumen moderado.

Desmienten versión sobre ruido excesivo

González Dillon desmintió las versiones que sugieren que el ataque pudo haber sido provocado por ruido excesivo en el establecimiento:

"A las seis de la mañana nadie pone música alta. Ruth solo había puesto jazz a un volumen moderado. No era una discoteca, era un ambiente tranquilo", afirmó.

Incertidumbre sobre el agresor

Se desconoce si el agresor ha sido detenido, lo que ha generado preocupación entre los afectados:

"Lo paquidérmico de las instituciones es desalentador. Nadie ha ido por él, espero que lo hagan", expresó.

Un espacio cultural afectado

La agresión ocurrió en Lavé, una cafetería tranquila en el centro de Mérida, conocida por su establecimiento que también alberga una galería de arte, lo que añade un componente cultural a su propuesta.

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