Mérida requiere de un “sistema semafórico adaptativo” que analice en tiempo real el aforo y flujo vehicular para poder empezar a solucionar el problema del tráfico que ya empieza afectar la calidad de vida de los yucatecos, consideró el especialista en ingeniería vial, René Flores Ayora.
En entrevista para 24 Horas, indicó que desde el año 2001, cuando empezó a observarse un crecimiento sostenido en el parque vehicular de la ciudad, recomendaba a los responsables de las vialidades de la capital, empezar a cambiar la semaforización de la ciudad, por ese “sistema adaptativo”.
Ese sistema funciona mediante un algoritmo que analiza en tiempo real el número de autos y los aforos vehiculares y en base a ello, hace funcionar los semáforos evitando que se acumulen largas filas, como sucede con los semáforos convencionales con los que opera actualmente la ciudad y algunos puntos conflictivos, precisó.
Horas pico
Eso podría ayudar a mejorar el flujo vehicular en las llamadas “horas pico” porque el sistema, como lo dice su nombre, se adapta los flujos vehiculares en las ramas de intersección y podrían empezar a colocarse en las zonas con mayores problemas de atasco y accidentes para ir revirtiendo poco a poco la tendencia negativa, añadió.
“En cambio hoy vemos semáforos en sitios como Paseo de Montejo, en donde puedes esperar hasta más de cuatro minutos para que cambie de rojo a verde y si no alcanzas a pasar, pues ya lo sabes, tendrás que esperar otros cuatro minutos”, añadió.
Eso además de que implica una mayor pérdida de tiempo para las personas, también implica un mayor consumo de gasolina y mayores congestionamientos viales en las vías más transitadas.
También consideró que han hecho falta estudios básicos de ingeniería de tránsito para saber a detalle cómo son los aforos vehiculares, cuáles son las zonas con más tráfico, como los aforos peatonales, los tiempos de recorrido en las principales avenidas para empezar a tomar decisiones mejor informadas y en base a datos duros.
Una vez hechos esos estudios se podrá saber exactamente cuánto duran las llamadas “hora pico”, por ejemplo, se menciona que los grandes aforos vehiculares se hacen de 7 de la mañana a dos de la tarde y de cinco de la tarde a siete de la noche, que son las horas de más actividad laboral y escolar.
Pero la realidad es que son cálculos al aire, por decirlo de alguna manera, porque no se han hecho estudios serios, y contar con la información real, hecha en territorio, pues ayudaría a tomar decisiones más precisas y eficaces tanto en rediseño de vialidades como de infraestructura vial para evitar que el tráfico se siga complicando.
CAMBIOS INSUFICIENTES
También expuso que otro factor que no ayuda mucho a mejorar el tráfico en la ciudad, es que, aunque se ha hecho un esfuerzo evidente por renovar al parque vehicular del servicio público de transporte en la ciudad, el 95 por ciento de las rutas siguen siendo “radiales”, es decir van del barrio al centro y del centro al barrio.
“Habría que crear más rutas transversales y rutas alimentadoras para que ya dejen de pasar tantos camiones por el centro de la ciudad, y haya una mayor y mejor movilidad tanto en el centro, como en otros puntos de la ciudad y eso es algo que sigue pendiente en el tema del transporte público de Mérida”, finalizó.