Las mujeres mayas enfrentan múltiples obstáculos al intentar denunciar actos de violencia, entre ellos la falta de protección adecuada y la ineficacia de las autoridades para responder a sus necesidades.  La carencia de recursos, como vehículos de traslado disponibles las 24 horas, y la lejanía de los servicios judiciales desde sus comunidades agravan la situación, desalentándolas a buscar ayuda. 

Así lo revela la “Agenda para el acceso a la justicia de mujeres mayas de Yucatán”, documento elaborado por Equis Justicia para las Mujeres en coordinación con mujeres promotoras de justicia en Yucatán. Este informe evidencia las profundas barreras que enfrentan las mujeres mayas para denunciar y obtener justicia. 

Violaciones a los derechos humanos 

Según Edwin Aracely Caamal Che, promotora maya de justicia, el informe expone que entre las mujeres encarceladas, un 2.7% reportó haber sido desvestida, un 20% sufrió asfixia y un 15% fue objeto de intento de violación. “Estos abusos son parte de las graves violaciones a los derechos humanos que enfrentan las mujeres mayas en el sistema de justicia”, afirmó.  

La agenda destaca que el 70% de las mujeres mayas encuestadas desconocen las órdenes de protección, lo que dificulta la denuncia de la violencia por miedo a perder sus hogares y seguridad.  

Caamal Che también señaló que los procesos judiciales son largos y carecen de intérpretes en lengua maya, afectando seriamente la accesibilidad a la justicia. 

En la ciudad de Mérida se concentra el 95% de las denuncias por violencia familiar en Yucatán.  

A su vez, la encuesta realizada para el informe muestra que en el primer semestre de 2022, de cada 10 mujeres yucatecas:  

*Ocho de cada 10 no denunciaron las situaciones de violencia que observaron.  

*Cinco de cada 10 no denunciaron la violencia de la que fueron víctimas o testigos por miedo a las represalias, siendo este el principal motivo por el cual no se presentan denuncias. 

Las posibles represalias incluyen ser vistas y tratadas como “malas esposas”, “malas madres” o “mujeres chismosas”, lo cual aísla a las mujeres y las deja sin el apoyo necesario para salir de la violencia. También temen perder el sustento económico, ser obligadas a realizar trabajos contra su voluntad y enfrentar más maltrato o violencia psicológica, económica, física o sexual. 

El documento destaca que muchas autoridades no creen en las denuncias de las mujeres, intentan minimizar la gravedad de la violencia o responsabilizan a las víctimas. A menudo, las mujeres deben realizar múltiples visitas a las instituciones para denunciar, lo cual es desalentador y costoso tanto en términos económicos como de tiempo. 

Exigencias  

Liria May Canul, coordinadora del Centro Alternativo para el Desarrollo Integral Indígena, enfatizó la urgencia de que las instituciones y políticas públicas respondan a las necesidades de justicia y protección de las mujeres mayas. “Exigimos y hacemos un llamado a todas las autoridades, instituciones de salud, justicia, educación, transparencia, atención a la violencia, legisladores y el gobierno del estado a establecer una mesa de trabajo donde periódicamente podamos dar cumplimiento a nuestras exigencias”, manifestó May Canul. 

Demandas urgentes 

Las promotoras mayas exigen que cada comisaría tenga un vehículo de traslado disponible las 24 horas, los siete días de la semana, para que las mujeres puedan acceder a los servicios judiciales y de protección. También solicitan mantenimiento, gasolina y choferes para estos vehículos. Además, demandan protección inmediata ante cualquier forma de violencia, incluyendo órdenes de protección y refugios temporales. 

El documento también recoge testimonios de mujeres que enfrentan violencia, discriminación y falta de justicia. De 160 mujeres encuestadas, el 70% desconoce las órdenes de protección, y cinco de cada 10 no denuncian por miedo a perder sus hogares. La falta de intérpretes en lengua maya y la lejanía de las instancias judiciales son otros obstáculos significativos. 

Las promotoras de justicia insisten en que es urgente que las instituciones y políticas públicas respondan a sus demandas para brindarles la justicia que merecen y asegurar una vida libre de violencia para todas las mujeres mayas.  

“La situación de violencia y la falta de apoyo adecuado para las mujeres mayas en Yucatán son graves, y se requiere una acción inmediata para cambiar esta realidad”, señala la agenda.

Abraham Bote Tun 

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *