Trabajadores de la construcción colocaron su Santa Cruz en un semáforo de la calle 60 con 59
El alba despunta en la ciudad blanca, y con ella, la jornada de miles de hombres y mujeres que en Yucatán encuentran su sustento en la albañilería. Un oficio tan antiguo como la propia construcción.
Es el mediodía de este 3 de mayo, Día de la Santa Cruz y también del albañil, hay 36 grados centígrados a la sombra; Bryan alarife que trabaja en el Corredor Turístico y Gastronómico de la calle 60 reúne dos maderos, con unos clavos, listones que él mismo llevó y unas buganvilias forma una cruz, la decora para finalmente colgarla en un poste -a puertas de un restaurante de comida rápida transnacional- como dice la tradición, ya está preparado para celebrar su efeméride.



El joven es originario de Cacalchén, municipio que en transporte privado está a poco más de una hora de la capital del estado, no parece extenuado de realizar su trabajo, pese al intenso sol que pega directamente en el corazón del centro Histórico de Mérida, en este su día reflexiona que efectivamente su oficio es duro, pero debe llevar el sustento a su familia.

Por el momento se encuentra trabajando en el Corredor Turístico y astronómico de la calle 60, junto a unos 250 albañiles más, como él algunos de sus compañeros son de distintos puntos del interior del estado que aprovechan toda la semana para permanecer en la capital yucateca para que en los fines de semana regresen a sus comunidades, pero también hay alarifes que vienen de Campeche, Quintana Roo, incluso de, Tabasco, Puebla o Ciudad de México.
Jorge es de Homún otro municipio de Yucatán que es famoso por su cantidad de cenotes y cavernas, él desde los 11 años se dedica a la albañilería, para él trabajar en condiciones de calor extremo llevando bultos de cemento, cal, polvo de piedra de un lugar a otro es rutina, ya está acostumbrado, considera que el tema es más difícil para sus compañeros que vienen de fuera, ya que las temperaturas extremas, no son comunes en sus estados.
Explicó que en este Día recuerdan a la Santa Cruz que los protege de los peligros que este oficio representa, en el Día del Albañil explica que, si bien es un trabajo muy exigente, también se puede ganar bien, unos 3 mil 600 pesos a la semana.

En medio de las dificultades, la Santa Cruz se erige como símbolo de fe y esperanza para los albañiles. Su veneración refleja la profunda religiosidad que caracteriza a la cultura yucateca, y les brinda la fortaleza para enfrentar los desafíos diarios con entereza y optimismo.
En este Día de la Santa Cruz, celebramos la labor de los albañiles, reconociendo su invaluable contribución al desarrollo de Yucatán.
