La prevalencia de corrupción experimentada por empresas en México disminuyó en 2021 a 2.8%, desde el 4% de 2019, de acuerdo con datos del Inegi a propósito del Día Internacional contra la Corrupción, que estableció la ONU el 9 de diciembre.

La tasa también es inferior al 5.4% de 2017, el nivel más alto desde que el instituto de estadísticas realiza la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG).

El Inegi destacó que los sectores de la industria y servicios han sido los más afectados a lo largo de los años.

Señaló que en 2021, la prevalencia más alta de corrupción en trámites y servicios se observó en Quintana Roo, con 20.4% de la población afectada, siguieron Puebla, Baja California, Durango y Estado de México que presentaron prevalencias superiores a 17%.

Por el contrario, la menor prevalencia se halló en Baja California Sur, Colima, Zacatecas, Querétaro y Tlaxcala, donde menos de 9% de la población que solicitó algún trámite o servicio público fue víctima de corrupción.

Entre 2013 y 2021, en 25 entidades federativas creció el porcentaje de personas que fueron víctimas de soborno. El mayor aumento fue en Sonora, de 5.1 a 16.9%, mientras que San Luis Potosí registró la mayor disminución, de 18 a 12.6%.

Entre los principales trámites, pagos, solicitudes de servicios y contactos donde la población experimentó al menos un acto de corrupción destacó el contacto con autoridades de seguridad pública, con 65%.

En los trámites ante el Ministerio Público un 24% de los encuestados experimentó corrupción y 22.3% la vivió durante la gestión de permisos relacionados con la propiedad.

Un 21.9% experimentó actos de corrupción en trámites para abrir una empresa, 20.9% en trámites en juzgados o tribunales, 18.8% en otros pagos, trámites o solicitudes, como Carta de no antecedentes penales o solicitud de diversas licencias.

Sobre los costos directos de la corrupción que se generan por el dinero, regalos o favores que se apropian los servidores públicos cuando la población o las empresas realizan algún trámite o servicio, se estimó que a nivel nacional el costo promedio fue de 3 mil 44 pesos por persona en términos reales, una disminución de 28.1% respecto al costo promedio estimado en 2019, que fue de 4 mil 232 pesos.

Para el caso de las empresas se tomaron como base los precios de diciembre de 2020, y el costo promedio de la corrupción ese año fue de 7 mil 419 pesos, 49% menor a lo que se estimó en 2016, que fue de 14 mil 535 pesos.

La ENCIG 2021 arrojó que 57.1% de la población consideró a la corrupción como uno de los problemas más importantes en su entidad federativa. Se ubicó solo por debajo del problema de inseguridad pública.

En cuanto a las prácticas de corrupción, el año pasado 14.7% de la población de 18 años y más fue víctima de algún acto de corrupción al realizar trámites o solicitar servicios públicos.

Si bien en 2021 se observó una disminución respecto a 2019, la prevalencia continuó por arriba de la estimada en 2015. El problema se dio con mayor frecuencia en los hombres que en las mujeres.

El Inegi apuntó que a pesar del descenso observado en 2021 en la prevalencia y en los costos promedio de corrupción, los niveles de corrupción se mantienen altos en algunas entidades del país.

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